Globo de los hermanos Montgolfier

Globo de los hermanos Montgolfier


Los hermanos franceses de Montgolfier, Jacques-Étienne y Joseph-Michel, probaron con ellos las posibilidades de supervivencia que tendría un ser vivo terrestre en las alturas, hasta entonces exploradas sólo por las aves.

Los Montgolfier nacieron en Annonay, cerca de Lyon; Joseph el 26 de agosto de 1740 y su hermano Jacques Etienne el 6 de enero de 1745.

Ambos se dedicaban al negocio del papel, aunque la aspiración inicial de Jacques Etienne era el ser arquitecto; como empresario, adaptó en los molinos de su familia las últimas innovaciones que los holandeses habían hecho, lo cual fue reconocido por el gobierno francés quien colocó sus instalaciones como modelo para otras fábricas de papel.

La versión cuenta que un día mientras jugaban con unas bolsas de papel notaron que al ponerlas invertidas sobre el fuego estas se elevaban; de esta casualidad dejaron que el aire caliente pesa menos que el frío, y se pusieron a experimentar, primero con bolsas más grandes, luego con materiales más ligeros, como la seda o el lino.

El 14 de diciembre de 1782 probaron al aire libre una bolsa de seda de 18 metros cúbicos, que alcanzó una altitud de 250 m.

Pero la primera prueba publica de su globo de aire caliente se realizó el 4 de junio de 1783, en la plaza de Annonay, con un globo, de lino y tafetán, que estaba abierto por debajo.

El aire se calentaba quemando lana y paja en un hornillo situado bajo la abertura y cuando tuvo suficiente aire caliente ascendió a más de 1,000 metros de altura, viajó mas de dos kilómetros y permaneció en el aire 10 minutos, ante una multitud asombrada, entre los que estaban un grupo de dignatarios de los Estados Particulares en Annonay.

La segunda prueba se realizó tres meses más tarde, en Versalles, ante un público más distinguido. El 19 de septiembre de 1783 el rey Luis XVI y su esposa Maria Antonieta, presidieron el ascenso de un globo, bellamente adornado, con una canastilla en la que viajaban una oveja, un gallo y un pato.

El objetivo era doble. Comprobar su funcionamiento y el efecto de la altura en los seres vivos. El ingenio se mantuvo en el aire durante unos 8 minutos, y aterrizó suavemente a unos 3 kilómetros de distancia, con los animales ilesos.

La observación de la conducta de estos animales también es considerada como la primera experiencia de medicina aeronáutica.

El primer hombre en subirse a un globo fue el físico Jean François Pilatre de Rozier, el 15 de octubre de 1783, quien entonces contaba con 26 años; estaba dentro de la cesta de un globo que estuvo amarrado para que no volara libremente, el cual alcanzó 26 metros de altura y en el que permaneció 5 minutos.

Esta demostración se repetirá los días 17 y 19 de este mismo mes, siendo sus tripulantes el mismo Pilatre de Rozier y su amigo Jacques Étienne Montgolfier.

El 21 de noviembre del mismo 1783, se realizó el primer vuelo libre, tripulado por el propio Pilatre y el marqués de Arlandes. El ascenso se dio en el parque de La Muette en las cercanías de París, con un globo de papel barnizado, construido también por los hermanos Montgolfier, y el aparato se mantuvo en el aire alimentado de aire caliente por un pequeño horno de leña durante 25 minutos, durante los cuales voló unos 9 kilómetros; los aeronautas sobrevolaron Paris a unos mil metros de altura en presencia de los reyes y de 400.000 parisinos. La hazaña les valió el reconocimiento de la Academia Francesa de las Ciencias y títulos nobiliarios por parte de Luis XVI, quien quedó encantado con el invento.

Los hermanos Montgolfier tuvieron otras invenciones.

Jacques además de mejorar los molinos de la familia perfeccionó los procesos de fabricación del papel e ideó un procedimiento para fabricar pergamino, mientras que Joseph inventó un calorímetro, un paracaídas y en 1792 una máquina elevadora de agua, llamada ariete hidráulico.

Jacques murió el 2 de agosto de 1799 y Joseph el 26 de junio de 1810. En su honor, el globo de aire caliente, el primer aparato práctico que permitía volar, recibió el nombre de “Montgolfiere”.

Y también en honor de los hermanos Montgolfier se denominó a un cráter de la Luna.