Balsa Atlantis

Balsa Atlantis


Desde Santa Cruz de Tenerife, en las Islas Canarias, España, parte la balsa ‘”Atlantis'” con los argentinos Alfredo Barragán, Félix Arrieta, Horacio Giaccaglia, Jorge Iriberri y Daniel Magariños, para cruzar a vela el Atlántico y llegar a América.

La fecha de salida fue el 22 de mayo de 1984 llegando 52 días más tarde, el 12 de julio de 1984 a La Guaira, Venezuela. La distancia recorrida fue de aprox. 3,200 millas náuticas (5,000 kilómetros).

El objetivo fue probar que 3,500 años antes que Cristobal Colón, navegantes africanos pudieron haber llegado por accidente a las costas de América conducidos por específicas corrientes marinas.

La embarcación una balsa de 13,6 metros de largo por 5.8 metros de ancho, fue hecha totalmente a mano con troncos de madera balsa ecuatoriana, sin timón y con solo una vela. La tripulación estuvo formada por Alfredo Barragán, Jorge Iriberri, Horacio Giaccaglia, Daniel Sánchez Magariños y Félix Arrieta.

Alfredo Barragán, uno de los impulsores de esta aventura, dijo que la idea le nació porque “Algún día cayó en mis manos información acerca de que habría expresiones africanas en América. Se decía que las cabezas colosales olmecas tienen rasgos negroides africanos, se hablaba de similitudes en dioses, ritos y estilos artísticos. Por dónde habrían llegado estas influencias, no se sabía. Se negaba la posibilidad del Atlántico argumentando que no había cómo cruzarlo, una teoría aislacionista que sostiene que los mares eran barreras en la antigüedad. Pero yo creo que eran vías de comunicación y no lo digo yo, lo di ce toda la teoría difusionista con Thor Heyerdhal como una de sus cabezas visibles”.

La idea la expuso inicialmente en México, ante un grupo de expertos, en el Museo Nacional de Historia, los cuales no creyeron en su teoría. Cuando culminó la expedición regresó a México a filmar y en Villahermosa el director del museo le dijo: ‘Usted no me recuerda, yo estaba en el museo de antropología cuando expuso su teoría y no le creímos. Atlantis nos ha obligado a re plantearnos la influencia africana en las culturas precolombinas.’ Algo similar ocurrió con la fundación Kon-Tiki de Oslo, con el Departamento de Estudios Africanos de las Naciones Unidas y otras importantes instituciones. Luego de Atlantis se produjo una bisagra en la historia y terminó por aceptarse la factibilidad de la migración africana.

La expedición no tuvo compromisos comerciales, lo cual subrayó su amateurismo y la pureza de su concepción. Fue un emprendimiento del Centro de Actividades Deportivas, Exploración e Investigación de la ciudad de Dolores (provincia de Buenos Aires), una entidad sin fines de lucro que tiene como principal objetivo la realización de empresas deportivas especiales en ambientes naturales rigurosos.

La balsa ahora está en el parque temático de Dolores, provincia de Buenos Aires

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