Mapa del paludismo o malaria

Mapa del paludismo o malaria


En el mundo, la prevención contra el paludismo ha tenido buenos resultados, pues el número de nuevos casos se redujo en un 21% entre 2010 y 2015, lo que llevó también a que las muertes ésta enfermedad decrecieran en un 29%. Aún así, y de acuerdo con el Informe mundial sobre el paludismo 2016, en 2015 hubo 212 millones de nuevos casos de paludismo y 429 000 muertes por esta causa. Cada dos minutos muere un niño por paludismo.

En 2017 el tema del Día Mundial del Paludismo, que se conmemora el 25 de abril, es Acabemos con el paludismo para siempre.

La Organización Mundial de la Salud, quien organiza la celebración, anota que desde el año 2000, la prevención del paludismo ha tenido un importante papel en la reducción del número de casos y de muertes, fundamentalmente a través de la expansión del uso de mosquiteros tratados con insecticidas y del rociado de interiores con estos productos.

En el África subsahariana, donde se concentra la enfermedad, la proporción estimada de la población que duerme al abrigo de mosquiteros tratados con insecticidas ha aumentado del 30% en 2010 al 53% en 2015. El número de embarazadas que reciben tratamiento profiláctico se ha multiplicado por cinco entre 2010 y 2015 en 20 países africanos.

Esto ha llevado a que muchos países con transmisión continua de la enfermedad tengan una reducción significativa de la carga de la enfermedad.

Una agenda inconclusa

Sin embargo, hay que acelerar mucho el ritmo de los progresos. En la Estrategia técnica mundial de la OMS contra la malaria (como también se le llama al paludismo) se aboga una reducción de los casos y las muertes por paludismo en un 40% en 2020, en comparación con las cifras de 2015. Menos de la mitad (40) de los 91 países con transmisión del paludismo están en camino de alcanzar estas metas. Los progresos han sido particularmente lentos en los países de bajos ingresos con gran carga de paludismo.

Para acelerar el avance hacia esas metas mundiales, la OMS pide a los países afectados por el paludismo y a sus asociados para el desarrollo que intensifiquen las inversiones en la prevención de esta enfermedad. Además, la Organización pide una mayor financiación destinada al desarrollo, evaluación y distribución de nuevos instrumentos.

Las inversiones sólidas en la prevención del paludismo y en nuevos instrumentos harán avanzar a los países en la vía de la eliminación, y contribuirán también a otros Objetivos de Desarrollo Sostenible, como la mejora de la salud materna e infantil.

Con los recursos necesarios y la alianza de todos los asociados podremos convertir en realidad nuestro objetivo común: Acabar con el paludismo para siempre.

 

Síntomas

El paludismo o malaria es una enfermedad febril aguda. En un individuo no inmune, los síntomas aparecen a los 7 días o más (generalmente entre los 10 y los 15 días) de la picadura del mosquito infectivo. Puede resultar difícil reconocer el origen palúdico de los primeros síntomas (fiebre, dolor de cabeza, escalofríos y vómitos), que pueden ser leves. Si no se trata en las primeras 24 horas, el paludismo por P. falciparumpuede agravarse, llevando a menudo a la muerte.

Los niños con enfermedad grave suelen manifestar uno o más de los siguientes síntomas: anemia grave, sufrimiento respiratorio relacionado con la acidosis metabólica o paludismo cerebral. En el adulto también es frecuente la afectación multiorgánica. En las zonas donde el paludismo es endémico, las personas pueden adquirir una inmunidad parcial, lo que posibilita la aparición de infecciones asintomáticas.