Camille Pissarro, uno de los fundadores de la pintura impresionista, junto con Monet y Degas, entre otros

Camille Pissarro, autorretrato, 1873, Museo de Orsay, París


Jacob Abraham Camille Pissarro, más conocido como Camille Pissarro, uno de los fundadores de la pintura impresionista, junto con Claude Monet y Edgar Degas entre otros, nació el 10 de julio de 1830 en Santo Tomás (Islas Vírgenes), era hijo de un próspero comerciante judío.

Pintó la vida rural francesa, sobre todo los paisajes y las escenas en los que aparecían campesinos trabajando, pero también escenas urbanas en Montmartre. En París tuvo como discípulos a Paul Cézanne, Paul Gauguin, Jean Peské y Henri-Martin Lamotte..

Pissarro fue asimismo un teórico de la anarquía, y frecuentó con asiduidad a los pintores de la Nueva Atenas que pertenecían a ese movimiento. Compartió esa posición con Gauguin, con quien luego tuvo relaciones tensas.

A los 12 años viajó a París para realizar sus estudios y el ambiente de la ciudad despertó en él su interés por el arte. De regreso a Santo Tomás, su padre le negó el permiso para estudiar arte, por lo que trabajó en el comercio paterno mientras realizaba bocetos inspirados en la Isla.

En 1852 fue a Caracas como ayudante del pintor dinamarqués Fritz Melbyl y allí pintó paisajes y escenas de costumbres. En 1855 se trasladó a París, estudió en la Escuela de Bellas Artes, en la Academia Suiza y más tarde, con el paisajista francés Camille Corot. Conoció a Monet, Cézanne y Guillaumin y frecuentó el Café Guerbois, donde se reunían un gran número de artistas y escritores para discutir ideas.

Viajó a Londres y allí coincidió con Monet, juntos hicieron estudios de edificios envueltos en nieblas. A su regreso a Francia se unió a Manet, Monet, Renoir, Sisley y Guillaumin y decidieron formar un grupo. Así nació el impresionismo.

Hasta esa época, sus obras se asocian a la Escuela de Barbizon. Influido por Corot y Courbet, pintó con una gama sobria de verdes y grises. Pero, poco a poco, su paleta irá adquiriendo luminosidad.

Durante la Guerra Franco-prusiana (1870-1871), marchó a Inglaterra. A su vuelta, su casa había sido saqueada y parte de sus pinturas estaban destruidas. Atraído por los paisajes, decidió alquilar una casa en Pontoise,

Entre sus temas, destacan los relacionados con la vida natural y rural. En sus escenas representa casas, árboles, campos, montones de heno y campesinos trabajando.

Más tarde, influenciado por Seurat y Signac, experimentó el puntillismo, que consiste en lograr las formas mediante el uso de pequeñas gotas de color yuxtapuestas. Las críticas recibidas lo llevaron a abandonar esta técnica y a retomar el impresionismo.

Cuando su enfermedad ocular empeoró tuvo que abandonar la pintura al aire libre y centrarse en escenas urbanas. Se trasladó a Ruán y pintó excelentes vistas de la ciudad y de su puerto, y después pasó a París, donde murió el 13 de noviembre de 1903. (Con información de arteespana.com)

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