Un indígena Kayapo en los Juegos Indígenas de Brasil 2013- Felipe Dana, Associated Press

Un indígena Kayapo en los Juegos Indígenas de Brasil 2013- Felipe Dana, Associated Press


El 23 de diciembre de 1994 la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) por la Resolución 49/214 promulgó su decisión de establecer “Día Internacional de las Poblaciones Indígenas” cada 9 de agosto.

En la conmemoración de 2015 Ban Ki-moon, Secretario General de la ONU afirmó que “para crear un futuro mejor y más equitativo, comprometámonos a esforzarnos más para mejorar la salud y el bienestar de los pueblos indígenas” y a velar porque “no queden a la zaga”

El objetivo de este “Día Internacional de las Poblaciones Indígenas” es consolidar la cooperación internacional para solucionar los problemas que tienen los indígenas en cuanto a la cultura, educación, salud, medio ambiente y desde el punto de vista social.

En algunos puntos de América, como Cuba, la población indígena fue extinguida por la colonización europea, pero en América Latina y en el resto de los continentes existen poblaciones que abarcan gran cantidad de países a los que se les niegan los más elementales derechos humanos y son víctimas de una feroz discriminación.

En la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, aprobada por las Naciones Unidas en 2007 se afirma el derecho de los pueblos indígenas a mantener sus prácticas sanitarias y a tener acceso a todos los servicios sociales y de salud para disfrutar del nivel más alto posible de salud física y mental. Debemos hacer todo lo posible para contribuir a la realización de los derechos y las aspiraciones de los pueblos indígenas, como se afirma en la Declaración.

Los pueblos indígenas se enfrentan a numerosos problemas que afectan a su salud y su bienestar, la mayoría de los cuales son claramente evitables, como los servicios de saneamiento deficientes y las viviendas inadecuadas, la falta de atención prenatal, la violencia generalizada contra la mujer, las altas tasas de diabetes, el abuso de drogas y alcohol, el suicidio de jóvenes y la mortalidad infantil. Estos problemas deben abordarse con urgencia en el marco de la agenda para el desarrollo después de 2015 de una manera culturalmente aceptable que se ajuste a las concepciones y las aspiraciones de los pueblos indígenas en materia de bienestar.