El descubrimiento del neutrón- Wearbeard, Sinc

El descubrimiento del neutrón- Wearbeard, Sinc


La revista científica Nature publicaba el 27 de febrero de 1932 un artículo de James Chadwick (Manchester, Reino Unido, 1891 – 1974) que cambiaría nuestra concepción de la materia, titulado Possible Existence of a Neutron.

A principios del siglo XX, Ernest Rutherford mediante diversos experimentos comprobó que la masa de protones y electrones no coincidía con la masa total del átomo; por tanto, en 1920, planteó que tenía que haber otro tipo de partícula subatómica en el interior de los átomos.

El modelo de Rutherford de la estructura atómica dejaba un importante problema sin resolver. Se sabía que el hidrógeno, el átomo más sencillo, contenía solamente un protón, y que el átomo de helio contenía dos protones. Por tanto, la relación entre la masa de un átomo de helio y un átomo de hidrógeno debería ser 2:1. (Debido a que los electrones son mucho más ligeros que los protones, se puede ignorar su contribución a la masa atómica.) Sin embargo, en realidad la relación es 4:1.

Estas partículas fueron descubiertas en 1932 por Chadwick (que fue alumno de Tutherford), quien bombardeó una delgada lámina de berilio con partículas alfa y el metal emitió una radiación de muy alta energía, similar a los rayos gamma.

Experimentos posteriores demostraron que esos rayos realmente constan de un tercer tipo de partículas subatómicas, a las que Chadwick llamó neutrones debido a que eran eléctricamente neutras. Su carencia de carga eléctrica hizo muy difícil su descubrimiento, aún cuando se localizan en el núcleo del átomo, y su masa es algo mayor que la masa de un protón.

Unos meses después, el 1 de junio, la Royal Society publicaba un segundo artículo en el que el físico y premio Nobel probaba, finalmente, la existencia del neutrón.

Con este descubrimiento se ofrecía por primera vez una imagen completa del átomo, algo de importancia capital para la física y la química. De hecho, el trabajo de Chadwick fue decisivo para la creación de la bomba atómica.

“Me di cuenta de que la bomba atómica no solo era posible, también inevitable. Entonces empecé a tomar somníferos. Era el único remedio”, llegó a declarar. A pesar de los remordimientos, en 1945 formó parte del Proyecto Manhattan en Estados Unidos.

El descubrimiento del neutrón permitió entender la razón por la que el átomo de helio tiene una masa 4 veces superior a la del hidrógeno, conteniendo sólo dos protones.  La explicación radica en la existencia de 2 neutrones en su núcleo.

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