Jakob Roggeveen descubre la Isla de Pascua y sus gigantescas estatuas, el 5 de abril

Estatuas gigantes de la Isla de Pascua- Rivi


El 5 de abril de 1722 (domingo de Pascua), el marino holandés Jakob Roggeveen (1659-1729), se topó con el misterioso hogar de la etnia rapa nui, una isla en la que había miles de esculturas gigantes y a la que llamó Isla de Pascua, en honor al día en que llegó a la misma.

Jakob Roggeveen en realidad andaba buscando la llamada Tierra de Davis, una fabulosa isla llena de riquezas que había sido descrita por el pirata inglés Edward Davis, que nunca encontró.

En la isla, el explorador encontró las estatuas moai, famosas por sus grandes dimensiones, de las cuales hay miles en toda la costa de la isla. Fueron esculpidas en toba volcánica y se cree que representaban las casas de los espíritus.

Isla de Pascua es parte del territorio chileno y está ubicada en la Polinesia, en medio del océano Pacífico a 3,700 km del puerto chileno de Caldera, lo que la convierte en una de las islas más remotas del mundo. Tiene una superficie de 163,6 km², lo que la convierte en la mayor de las islas del Chile insular, y cuenta con una población de 7,750 habitantes, concentrados en Hanga Roa, capital y único poblado existente en la isla. La tierra habitada más cercana es el territorio británico de las Islas Pitcairn.

Hoy la isla es uno de los principales destinos turísticos de Chile debido a su belleza natural y su misteriosa cultura ancestral de la etnia rapanui, cuyo más notable vestigio corresponde a las enormes estatuas conocidas como moái. Para preservar dichas características, el gobierno administra a través de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) el Parque nacional Rapa Nui, mientras que la Unesco declaró este parque como patrimonio de la humanidad en 1995.

Estatuas gigantes en la playa Anakena, en la Isla de Pascua- Rivi

 

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