Pobreza, Desigualdad social

Pobreza, Desigualdad social


La realidad de la pobreza que experimenta nuestro país, no es equiparable con los datos del gobierno federal que presentan una imagen alentadora, lamentó el doctor en ciencias sociales, Fernando Cortés  Cáceres, en la conferencia Los desafíos de la pobreza y la equidad en México en torno a los objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU 2030, que se llevó a cabo en el Centro Tepoztlán Víctor L. Urquidi A.C.

 

“México cumplió con la meta de los Objetivos del Desarrollo del Milenio de reducir a la mitad la pobreza extrema por ingresos (al pasar de 9.4 a 3.7 puntos porcentuales entre 2000 y 2014) que usaba la Línea de Pobreza (valor monetario de una canasta básica de bienes y servicios para una persona para un periodo determinado) de 1.35 dólares diarios. No obstante, al considerar las líneas de pobreza por ingreso oficiales no se observa una reducción semejante.

 

“Al tomar en cuenta más que un indicador, la pobreza multidimensional evaluada del año 2008 al 2014, evidencia que la población en situación de pobreza se ha incrementado 2 puntos porcentuales, al pasar de 44.2 por ciento a 46.2 por ciento; mientras que la población en situación de pobreza extrema ha disminuido un punto porcentual, al pasar de 10.5 por ciento a 9.5 por ciento, es decir, la pobreza total es alarmante”, resaltó el catedrático de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), quien llegó a estos resultados con base en estimaciones del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL).

 

La evolución de la población con ingreso inferior a la Línea de Bienestar (LB) y a la Línea de Bienestar Mínimo (LBM) también ha experimentado un incremento de acuerdo a una evaluación realizada por el especialista del 2008 al 2014. La población con un ingreso inferior a la LB pasó de 48.7 por ciento en 2008 a 53.2 por ciento en 2014; asimismo, la población con ingreso inferior a la LBM pasó de 16.5 por ciento en 2008 a 20.5 por ciento en 2014.

 

“Lo que se demuestra es que simplemente la economía del país no jala”, comentó el profesor emérito de la FLACSO.

 

Los indicadores positivos de las mediciones de pobreza, a partir de estimaciones del CONEVAL, señalan que la evolución de las carencias de la población ha disminuido, por ejemplo, en el rezago educativo, acceso a los servicios de salud y acceso a la seguridad social.

 

“Para que la carencia por acceso a los servicios de salud con los que contaban los mexicanos tuviera una caída drástica, la solución a la que se llegó para cambiar ese indicador fue contabilizar el Seguro Popular como una medida para salir de la carencia de atención a los servicios de salud”, sin embargo, un servicio como el que ofrece el Seguro Popular no puede otorgar toda la atención médica necesaria que requiere una población.

 

El doctor Cortés, quien ha realizado investigaciones dentro del Programa Universitario de Estudios del Desarrollo de la Universidad Nacional Autónoma de México, señaló en su exposición que, “por un lado, México no crece por la desigual distribución del poder expresada en la riqueza extrema y el control operativo en el sector empresarial, y por otro lado, por los sindicatos heredados de la época del corporativismo. Lo anterior se ha constituido en un obstáculo para el desarrollo de nuestro país que impide el diseño de políticas y el funcionamiento de las instituciones que lesionen sus intereses”.

 

La plática “Los desafíos de la pobreza y la equidad en México en torno a los objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU 2030”, forma parte del seminario Desarrollo sostenible de México, organizado por el Centro Tepoztlán Víctor L. Urquidi A.C, El Colegio de México y el Foro Consultivo Científico y Tecnológico.