La Promesa de Sídney ha sido lanzada: Es un documento que incluye promesas de gobiernos, organizaciones internacionales, empresas, líderes indígenas e individuos para “fortalecer los esfuerzos mundiales para proteger las áreas naturales”, incluida la ampliación de la protección de los océanos.

El documento fue emitido al concluir el foro mundial del Congreso de Parques Nacionales de la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (IUCN), que se realiza una vez cada diez años, y que fue firmado por varios países, como Rusia, China o Brasil, para aumentar la protección de algunas de las áreas naturales más valiosas de la Tierra.

“El 71% de la superficie del planeta lo conforman los océanos y hay que tener en cuenta las áreas protegidas marinas. Es una prioridad”, ha señalado Penélope Figgis, directora del Comité Nacional Australiano de la IUCN.

Un ejemplo de ello es Madagascar que ha anunciado su intención de triplicar sus áreas marinas protegidas. Por su parte Sudáfrica, país anfitrión del congreso en 2003, se ha comprometido a triplicar la protección de los océanos en los próximos diez años.

Bangladesh también ha revelado la creación de la primera Área Marina Protegida del país, Swatch of No Ground, para proteger a las ballenas, delfines, tortugas marinas, tiburones y otras especies oceánicas que la comprenden.

Asimismo, los delegados de los diferentes países pidieron un mayor reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas a través de las políticas y prácticas de gestión de las áreas protegidas.

“¡Somos el Pacífico!”, ha exclamado durante el acto de clausura uno de los indígenas de las Islas Fiji –que han participado estas dos semanas en el congreso–, para resaltar la importancia del papel de los nativos en la protección de estas áreas marinas.

La República de Kiribati ha firmado un acuerdo con EE UU para conservar conjuntamente las casi 490.000 millas náuticas cuadradas en el monumento nacional marino de las islas remotas del Pacífico en EE UU y la zona protegida de las Islas Fénix, en Kiribati.

\’Las áreas protegidas son, con mucho, la mejor inversión que el mundo puede hacer para enfrentarse a algunos de los mayores desafíos de desarrollo actuales\’, ha apuntado Julia Marton-Lefèvre, directora general de la UICN.

Hacia la protección del 17% de la Tierra

El país anfitrión, Australia, ha comprometido dos millones de dólares australianos para impulsar la protección de las especies amenazadas en los parques nacionales, seis millones para apoyar la protección marina del Triángulo de Coral, seis millones para combatir la tala ilegal, así como nuevas iniciativas para proteger la Gran Barrera de Coral y la Antártida.

El ministro ruso de Medioambiente, Sergey Donskoy, ha informado del compromiso de su país de crear 27 nuevas Áreas Protegidas federales y ampliar las 12 ya existentes, además de incrementar las áreas marinas protegidas en un 28%.

“Vamos a establecer también la reintroducción de dos poblaciones salvajes más de bisonte europeo para alcanzar los 2.000 individuos en las poblaciones de Rusia”, aseguró Donskoy.

Brasil se ha comprometido en proteger un 5% de sus aguas marinas y la consolidación de 60 millones de hectáreas de áreas protegidas en la Amazonia brasileña para 2020. Por último, China se ha comprometido a aumentar su territorio de áreas protegidas en al menos un 20% y su superficie forestal en 40 millones de hectáreas.

Zhang Xinsheng, presidente de IUCN ha destacado durante el acto de clausura: “La Promesa de Sídney es un documento orgánico en el que se pueden añadir más comentarios y propuestas”.

La meta global para el planeta es alcanzar la protección de al menos el 17% de la tierra y el 10% de los océanos para el año 2020. En 2015 se celebrará el Congreso de Conservación Internacional en Hawái (EE UU). “Será un paso más”, ha concluido Xinsheng, que ha recogido de forma simbólica la Promesa de Sídney de manos de las autoridades australianas.

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