Las TIC en la educación

Las TIC en la educación


Si bien es cierto que las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) han favorecido en muchos aspectos el proceso educativo, los alumnos no podrán lograr un aprendizaje profundo exclusivamente a través de estas tecnologías, afirmó el médico pediatra Melchor Sánchez Mendiola, coordinador de Desarrollo Educativo e Innovación Curricular en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

“Aunque las TIC constituyen uno de los milagros de la tecnología moderna y habrá quien considere que su aplicación mejora el rendimiento de los estudiantes en materias científicas o sociales, no garantizan que se aprenda mejor porque lo más importante del desarrollo no es la tecnología, sino el uso educativo que se le da a la tecnología”.

En materia de educación, aunque las TIC sean indispensables para acceder a Internet por ejemplo, “tal cantidad de información también funge como distractor y lo sustancial, sobre todo al momento de aprender, es lo que se va elaborando en nuestras mentes. Estudiar implica esfuerzo y las TIC a veces complican u obstaculizan el proceso de aprendizaje porque, por mencionar un inconveniente, existen muchas tecnologías que se pueden usar para copiar o hacer trampa en los exámenes y las tareas”, afirmó el doctor en educación en ciencias de la salud, Melchor Sánchez Mendiola.

Crecimiento exponencial de las TIC

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Para el especialista Sánchez Mendiola, todos los días se aprende sin que necesariamente se esté ‘estudiando’ algo. “Estudiar no es solamente el proceso formal de estar en una clase, hacer tareas y presentar exámenes, porque al interactuar con el entorno cada día se puede enriquecer al ilustrarse sobre cualquier tema. En este conocimiento diario, la evolución de los medios cada vez se acrecienta más”.

El acceso a la tecnología en las nuevas generaciones está cambiando de manera radical, explicó el investigador, y refirió que en algunos países, 90 por ciento de los padres reporta que sus hijos menores de dos años están expuestos a los medios electrónicos y tienen contacto con las tabletas digitales, de acuerdo con reportes de la Academia Americana de Pediatría.

“Los niños nacidos durante los últimos años no podrán concebir la vida sin Internet, forma parte de su vida diaria y no les representa algo nuevo”.

Según datos de diversas organizaciones, hace poco más de un año el número de celulares rebasó el número de seres humanos en el planeta (aun cuando estos aparatos no estén repartidos equitativamente), conforme aumenta su portabilidad incrementan sus funciones y con frecuencia para lo que menos se usan es para hablar por teléfono, aseguró el médico Sánchez Mendiola.

La docencia en el siglo XXI

Miembro de la Asociación para la Educación Médica en Europa (AMEE, por sus siglas en inglés), Melchor Sánchez Mendiola añadió que aunque las TIC han planteado una serie de retos sobre cómo enseñar mejor, los principios fundamentales siguen siendo los mismos.

“Expertos a nivel internacional consideran que para el aprendizaje del siglo XXI, además de la alfabetización digital, siguen ocupando lugares preponderantes tanto el conocimiento básico e interdisciplinario como el humanístico, la inteligencia emocional y la conciencia ética; tales aspectos aunados al pensamiento crítico, la comunicación, colaboración en equipo, competencia cultural y creatividad no los da la tecnología. Esta contribuye a la resolución de problemas y a la innovación, pero tan necesario es el talento para el trabajo como para la vida”.

Aun cuando el docente del siglo XXI debe comprometerse a utilizar las ventajas de las nuevas tecnologías, ser creativo, futurista y estar abierto a la posibilidad de la educación virtual o a distancia, al trabajar con computadoras en el aula es difícil saber si los alumnos realmente están prestando atención a la lección en clase o están programando sus próximas vacaciones y aunque la tecnología esté cambiando radicalmente el esquema de enseñanza, al final la transmisión de la información si continúa siendo pasiva no logrará mejoras en el aprendizaje ni el proceso educativo, indicó el especialista.

melchor sanchez mendiolaPor otra parte, los libros impresos están disminuyendo porque el formato electrónico los está desplazando, pese a que algunos estudios sugieren que leer en dispositivos electrónicos es más tardado y se aprende menos que en letra impresa porque la vista se cansa más y la persona se distrae más fácilmente, apuntó el responsable de la maestría y doctorado en educación en ciencias de la salud de la Facultad de Medicina de la UNAM, Sánchez Mendiola.

“Sea en papel o electrónico, el aprendizaje requiere un esfuerzo mental, dedicación, tiempo y elaborar mentalmente lo que se está leyendo”.

Ventajas y desventajas del aprendizaje en línea

Entre las ventajas otorgadas por las TIC, aunque por su capacidad distractora pueda resultar un arma de dos filos, el volumen de datos, teorías, etcétera, permite que en una tableta pueda tenerse mucho más información que físicamente y la facilidad de localización electrónica ahorra mucho tiempo. La actualización de contenidos es otro de los beneficios, porque un libro tiende a ser obsoleto más rápido que una edición electrónica, cuyas actualizaciones a veces son gratuitas o a menor precio que adquirir impresa la última edición.

Los alumnos pueden atender una clase o conferencia en línea a la hora que mejor les acomode y detenerla en puntos que les interesen. Este tipo de educación puede ser más personalizado entre alumno y profesor y propicia la interactividad. También ahorra costos y tiempo en desplazamiento por el tráfico, trayectos lejanos, estacionamiento, etcétera.

El especialista también mencionó como parte de las bondades de las TIC, el uso de materiales innovadores, que los alumnos se obligan a utilizar el lenguaje escrito y la actividad de los estudiantes se registra en tiempo y forma; además de la existencia de valiosos recursos en línea.

Ahora bien, forman parte de las desventajas “una mayor inversión de tiempo por parte de los profesores. Docentes y alumnos requieren competencias en TIC y habilidades para el aprendizaje autónomo. Se necesita dinero para invertir en una computadora, programas informáticos, acceso a Internet, etcétera. Resistencia al cambio y dependencia ya que la separación de la tecnología puede aumentar la frecuencia cardiaca, generar ansiedad y repercutir negativamente en el desempeño”, aludió el investigador.

Soledad y ausencia de referencias físicas. Riesgo en la seguridad y privacidad. Los programas informáticos no cubren los objetivos del curso por sí mismos. Al trabajar a través de una computadora, tanto alumnos como profesores pueden diferir sus labores al consultar sus redes sociales, buscar otro tipo de contenidos en Internet, revisar su correo, escuchar música, hablar por teléfono, etcétera.

“En conclusión, el uso de las TIC en educación tiene enormes ventajas pero a la vez puede tener efectos muy adversos en el proceso educativo. La tecnología es una herramienta que debe utilizarse de manera racional, de acuerdo a principios educativos sólidos”, afirmó.

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