Martín Buber: “una tierra para dos pueblos”, judíos y árabes

Martín Buber


Sandra Isabel Jiménez Mateos *

Martín Buber, fue un filósofo y teólogo judío austriaco, partidario de la convivencia entre israelíes y palestinos, quien nació el 8 de febrero de 1878 en Viena, en el entonces Imperio Austro-Húngaro. Creía en la posibilidad de “una tierra para dos pueblos” con base en el diálogo entre judíos y árabes en Palestina.

La tendencia por el estudio de la filosofía del judaísmo le viene de herencia, pues su abuelo Salomón Buber, fue un famoso erudito rabínico, quien además lo educó por el divorcio de sus padres. Esto también le sirvió para volverse multilingüe: en su casa se hablaba yidis y alemán, en su infancia aprendió el francés y el hebreo, y en la escuela secundaria aprendió polaco.

A los catorce años regresó a la casa paterna y en 1896 inició estudios de filosofía e historia del arte en la Universidad de Viena, que más tarde continuó en Leipzig, aunque finalmente se doctoró en Berlín en 1904. Recibió influencias de los pensadores existencialistas contemporáneos

Se afilió al sionismo y participó en el primer congreso de este movimiento celebrado en Basilea, el año 1897 y, en 1901, comenzó a trabajar como redactor en el periódico Die Welt (El Mundo), de clara tendencia sionista.

Colaboró también en 1904 con el futuro primer presidente del Estado de Israel, Hayyim Weizmann, en la publicación Der Jude que no llegó a aparecer, pero a la cual se debe el manifiesto sionista que presidiría el ideario de Buber. Ese mismo año leyó un texto del rabino Israel ben Eliézer, fundador del jasidismo, con el cual sintió una profunda identificación que lo llevó a retirarse de otras actividades y a sumergirse en el estudio y lectura de los escritos de esta corriente. Finalmente, consiguió fundar Der Jude, que dirigió desde 1916 hasta 1924, uno de los primeros periódicos dedicados en Alemania al pensamiento sionista.

En 1920, creaó con Franz Rosenzweig la Freies Jüdisches Lehrhaus (Academia Judía Libre), que fue el más importante centro de educación de judíos adultos anterior a la Segunda Guerra Mundial.

Desde 1923 hasta diez años más tarde enseñó teología judía e historia de las religiones en la Universidad de Frankfurt.

Ese mismo año publicó su obra “Yo y Tú” la de mayor éxito, por su filosofía del diálogo. En su obra, el autor plasma las relaciones entre el Yo-Tú y Yo-Ello. El Yo-Tú detalla las relaciones entre el hombre y el mundo, describiéndolas como abiertas y de mutuo diálogo. En la relación Yo-Ello se debe interactuar necesariamente con el Yo-Tú. Pero éste no es el objetivo, el propósito principal es, sin embargo, la relación entre el hombre y la eterna fuente del mundo, representada por Dios. Buber apoya que la presencia de Dios puede encontrarse en la existencia diaria.

En esa época también dio una gran muestra de coexistencia con otras religiones, cuando con el católico Joseph Wittig y el protestante von Weizsacker codirigió Die Kreatur desde 1926 hasta 1930.

En 1933 sus estudios teológicos se vieron bruscamente interrumpidos, y con la llegada de Hitler al poder en Alemania fundó la “Oficina Central para la Educación Judía Adulta”, que fue sustancial después de que el gobierno nazi prohibió la asistencia de los judíos a las escuelas públicas, y contra las obstrucciones que sufrió.

Cuando Hitler tomó el poder total fue expulsado de la universidad y decidió emigrar a Palestina. En 1938 fue nombrado profesor de filosofía social en la Universidad hebrea de Jerusalén, donde enseñó hasta su jubilación en 1951.

En 1949 fundó, y hasta 1953 dirigió, el Instituto Israelí para la Educación de Adultos, que preparaba profesores para trabajar en el ámbito de la inmigración. En 1958 fue el editor jefe de la Enciclopedia para la Educación israelí. También fue un dirigente de la asociación Ichud (hebreo, “Unión”), grupo que pretendía la reconciliación entre árabes y judíos.

Durante más de cuarenta años se dedicó a estudiar las leyendas jasídicas.

Sus versiones de ellas dieron como resultado títulos como Cuentos de Rabbí Nahman (1906) y La leyenda del Baal Shem (1907); con un enfoque diferente sobre el mismo tema publicó luego El Gran Maguid y su sucesión (1921) y La luz oculta (1924). A partir de 1946, la mayor parte de estos trabajos se recogieron en cuatro volúmenes que, con el título genérico de Cuentos jasídicos, constituyen lo más conocido del autor.

Es autor de “¿Qué es el hombre?” (1950), y también trabajó en la traducción e interpretación de la Biblia al alemán.

Entre sus múltiples obras están también: Conversación- Tratado de la vida del diálogo (1932); Dos formas de la fe (1942); Eclipse de Dios (1955), y El hombre y su estructura (1955).

Martin Buber falleció el 13 de junio de 1965 en Jerusalén.

  • Investigadora académica del IIESES de la Universidad Veracruzana

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