Baluarte de San Jose El Alto, Campeche, México

Baluarte de San Jose El Alto, Campeche, México


El Museo Regional de Tlaxcala, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), exhibe la exposición México en el Patrimonio Mundial, recorrido gráfico por los bienes culturales, naturales e inmateriales de nuestro país, de valor universal excepcional, inscritos en la Lista de Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

 

Las cuevas prehistóricas de Yagul y Mitla, en Oaxaca; las misiones franciscanas de la Sierra Gorda, en Querétaro; el Hospicio Cabañas, en Guadalajara, Jalisco, y la Reserva de la Biósfera de la Mariposa Monarca, ubicada en los estados de México y Michoacán, son algunos de los sitios del itinerario propuesto por el documentalista mexicano Adalberto Ríos Szalay.

 

Los visitantes al museo emprenderán un viaje a todo lo largo y ancho de México, desde las islas y áreas protegidas del Golfo de California hasta los bosques tropicales protegidos de Calakmul, en Campeche, con una escala en las ciudades prehispánicas y centros históricos con reconocimiento internacional.

 

La muestra, integrada por 50 fotografías, también permite adentrarse en la diversidad cultural, lingüística y étnica de México al capturar en imágenes –formato de 75 centímetros de altura por un metro de largo- costumbres ancestrales, como la cocina tradicional, las notas musicales del mariachi y ceremonias rituales como la de los Voladores.

 

 

El fotógrafo Adalberto Ríos define a la imagen como la mejor herramienta para la preservación de la identidad cultural. Prueba de ello, es que acerca al público a distintas costumbres y tradiciones, incluso a algunos elementos de la modernidad que también han sido declarados Patrimonio Mundial, como la Casa Estudio Luis Barragán o el Campus Central de Ciudad Universitaria.

 

La exposición México en el Patrimonio Mundial incluye fotos de las zonas arqueológicas de Monte Albán y de Paquimé, en Oaxaca y Chihuahua, respectivamente; los centros históricos de Puebla y Zacatecas, y las ciudades prehispánicas de Teotihuacan (Estado de México), Uxmal (Yucatán) y El Tajín (Veracruz).

 

El acervo de Adalberto Ríos, integrado por más de un millón de imágenes digitales expuestas en distintos congresos, coloquios, seminarios y exposiciones nacionales e internacionales, está estrechamente unido a las gestiones del gobierno mexicano ante la UNESCO para el incremento del patrimonio de México en la Lista de Patrimonio Mundial. Fue el caso de las fiestas indígenas dedicadas a los muertos, declaradas como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en noviembre de 2008. 

 

La obra del fotógrafo morelense, quien captura en forma constante pedazos de la historia filtrados a través de sus cámaras y lentes, fue admirada por más de 200 representantes del mundo que asistieron al XII Congreso Mundial de la Organización de las Ciudades del Patrimonio Mundial, en noviembre de 2013, en Oaxaca. Las gráficas se exhibieron en el Ex Convento de Santo Domingo de Guzmán, durante dicho encuentro.

 

El Museo Regional de Querétaro también acogió, de julio a septiembre de 2015, una pequeña parte de la obra del documentalista mexicano, con una afluencia de más de 20 mil personas. 

 

México tiene 33 bienes inscritos en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO: 27 en la categoría de Patrimonio Cultural, cinco en la de Patrimonio Natural, y un Bien Mixto (cultural y natural), que es la Antigua Ciudad Maya y Bosques Tropicales Protegidos de Calakmul, en Campeche.

 

En la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, nuestro país cuenta con siete bienes inscritos: las fiestas indígenas dedicadas a los muertos; la ceremonia ritual de los Voladores; la pirekua, canto tradicional de los p´urepechas, en Michoacán; los parachicos en la fiesta tradicional de enero en Chiapa de Corzo, Chiapas.

 

La cocina tradicional mexicana, cultura comunitaria, ancestral y viva. El paradigma de Michoacán; Lugares de memoria y tradiciones vivas  de los otomí-chichimecas de Tolimán: la Peña de Bernal, guardiana de un territorio sagrado, y el Mariachi, música de cuerdas, canto y trompeta. En el Registro de Mejores Prácticas está inscrito el Centro de las Artes Indígenas de Veracruz.

 

La exposición México en el Patrimonio Mundial permanecerá hasta el próximo 11 de septiembre en el Museo Regional de Tlaxcala, ubicado en el Ex Convento de San Francisco s/n, en el Centro de Tlaxcala. Horario de visita: de martes a domingo, de 10:00 a 18:00 horas. Costo: 55 pesos. Los domingos la entrada es libre para público nacional y residentes con credencial oficial.

Pirámide de la serpiente emplumada, detalle. Xochicalco, Morelos, México

En la Plaza Principal se localiza el monumento emblemático de Xochicalco: la Pirámide de las Serpientes Emplumadas. Este edificio está orientado hacia el oeste, justro enfrente y siguiendo el mismo eje de trazo de la Acrópolis. En la temporada 1993-1994 se excavó todo el núcleo del edificio localizando dos etapas constructivas previas al edificio que hoy día se aprecia. Este monumento consiste en un basamento con talud, un paramento que sobresale de este y una cornisa biselada. El talud tiene como característica principal un relieve que adorna los tres lados del edificio compuesto por seis serpientes de cuerpos ondulantes. Cada una de ellas tiene su cuerpo recubierto de plumas, caracoles recortados y cuentas. En la cabeza llevan cresta y plumas, también tienen la característica lengua bífida saliendo de sus fauces y en su cola llevan un crótalo de donde sale un haz de largas plumas. Entre las ondulaciones del cuerpo de las serpientes de los lados norte, sur y oriente, se representa el mismo personaje de tipo físico maya sentado con las piernas cruzadas sobre un pequeño cojín. Una mano la tienen apoyada a la altura del pecho y la otra se apoya sobre el cojín. Cada personaje porta elegantes tocados en forma de cabeza de serpientes. Su vestimenta consiste únicamente en un braguero o maxtlatl, sin embargo, están ricamente alhajados con ajorcas, brazaletes, un collar de grandes cuentas y en el lóbulo una arracada con una cuenta. Frente a la cara de estos personajes se encuentra el glifo de la palabra adornada con plumas. Altenando con los pesonajes en las odulaciones de la serpiente, hay un glifo llamado “9 ojo de reptil” con volutas en la parte superior, que probablemente se refiera a un ciclo nuevo. En la cara poniente de la pirámide, los taludes están decorados con las serpientes emplumadas como las de los otros tres lados, solo que éstas están formando un círculo en cuyo interior tienen distintos mensajes: el muro norte, a la izquierda de la escalera, relata un ajuste calendárico en donde se ve una mano jalando con una cuerda  un glifo (ajuste calendárico); el muro sur, a la derecha de la escalera, se observa un personaje con la cabeza rota, llamado “2 Movimiento” y su sobrenombre “Cargador del Universo”, probablemente quién encargó  construir esta pirámide. En el paramento sobre el talud, están representados los especialistas en el cómputo del tiempo procedentes de diversos pueblos que indudablemente eran tributarios de Xochicalco. Se ha considerado que este edificio fue erigido en conmemoración del eclipse de sol que ocurrió en el año 664 d.C. En la parte del muro que constituía el templo en la cima del monumento, se reconocen varios personajes ricamente ataviados, armados con flechas o dardos y usando grandes tocados globulares. También se pueden identificar águilas, coyotes, plantas y varios glifos calendáricos y toponímicos. Detalle del lado norte de la pirámide.