¿Qué es un dinosaurio?. Sábados en la Ciencia


¿Qué son los dinosaurios?

Ante una pregunta de este tamaño el Paleontólogo René Hernández Rivera, investigador de Geología de la UNAM, tiene una respuesta.

Y la dará el 14 de marzo en el Museo de Antropologia de Xalapa, a las 11 horas (con entrada libre, por supuesto), como parte del ciclo conmemorativo de los 30 años del programa “Sábados en la Ciencia”, que organizan la Academia Mexica de Ciencias y la Dirección de Investigaciones UV.

El término dinosaurio se lo debemos a Richard Owen, zoólogo inglés del siglo pasado, quien fue de los primeros en estudiar sus fósiles y decidió bautizarlos en griego: deinos significa terrible y sauros lagarto, si bien se emplea comúnmente la acepción de reptil. El vocablo ha arraigado, aunque es incorrecto. Así pues, existieron muchos dinosaurios de tamaño reducido, incluso herbívoros, nada terribles, al tiempo que otros reptiles gigantescos que sí lo eran propiamente no pueden considerarse dinosaurios.

Cada nuevo dato que amplía el conocimiento sobre éstos convence más a los paleontólogos de la conveniencia de crear una clase aparte; la Dinosauria, que excluiría a los reptiles pero incluiría a las aves, con las que tienen un notable parecido.

Fijémonos en el caso de los mamíferos. Provienen de un grupo, tiempo ha extinguido, de reptiles llamados sinápsidos. Como único eslabón vivo que une dos clases tan dispares nos ha quedado el ornitorrinco, extraño animal de Oceanía con rasgos de ambas: pone huevos, regula mal su temperatura corporal y posee espolones con veneno. Pero le crece el pelo y amamanta a sus crías. Del mismo modo, los dinosaurios descienden de los reptiles, mas no lo son. Comparten con éstos ciertas características como la inclusión de al menos dos vértebras en el hueso sacro, similitud en las extremidades, constitución de la mandíbula por varios huesos, gestación de huevos amnióticos (con gran cantidad de yema para nutrir al embrión), cuerpo cubierto de escamas y, particularmente, la condición de poiquilotermos: su incapacidad para regular la temperatura del cuerpo; esto es, poseen sangre fría.

Sin embargo, los descubrimientos realizados últimamente discuten este planteamiento tradicional. Sabemos ahora que algunos dinosaurios se cubrían de plumas, que eran gregarios, más inteligentes de lo que se creía y que frente a los saurisquios, aquéllos con cadera reptiliana, aparecieron muchos con cadera tipo ave u ornistiquios. Y cada día más científicos consideran imposible que pudieran ser de sangre fría. Esto nos lleva a una interesante teoría acerca de su extinción, acaecida después de una existencia sobre la Tierra de 165 millones de años, hace otros 65 (lo que marca el final de la era Mesozoica y el comienzo de la Cenozoica). Según dicha teoría no todas las especies de dinosaurios desaparecieron radicalmente; algunas sobrevivieron y se transformaron en aves.

¿HAY FÓSILES DE DINOSAURIOS EN MÉXICO?

Aunque hoy por hoy Coahuila posee el mayor potencial, y los huesos que afloran en el terreno están poco fragmentados puesto que la sedimentación permitió una fosilización más sólida, existen restos interesantes en otras partes de México. Dentro del periodo Cretácico, Baja California posee los yacimientos más importantes de todo el Pacífico norteamericano. En El Rosario se han identificado partes pertenecientes a los grupos de Hadrosaurios, Ceratópidos, Anquilosaurios, Tyranosaurios  y Dromaeosauridos. Además de encontrarse impresiones de piel y fragmentos de huevos, aparecieron restos de un terópodo que dio lugar a un nuevo género y especie: Labocania anomala.

En Sonora, Chihuahua y Nuevo León se han realizado hallazgos similares. También del Cretácico son las huellas de dinosaurios en Michoacán, Puebla, Oaxaca y Guerrero.

La localidad más rica del periodo Jurásico se sitúa en el cañón Huizachal, Tamaulipas.

En 1982 el doctor James M. Clark dio el nombre de Bocatherium mexicanuma un nuevo género y especie de protomamífero. No era, por tanto, un dinosaurio, al igual que los reptiles voladores y excavadores, esfenodontes y mamíferos descubiertos.

Los restos de dinosaurios propiamente, carnosaurios y ornitópodos están muy fragmentados. Lo mismo ocurre con los fósiles de Chiapas, fechados en 100 millones de años. Finalmente, en San Felipe Ameyaltepec, Puebla, se encontraron grandes osamentas hasta ahora sólo atribuibles a algún tipo de saurópodo.

El evento es este sábado 14 de maro, a las 11 horas en el Museo de Antropología de Xalapa. La entrada es libre. Mayo pinformación con Adalberto Fox coordinado del programa al correo afox@uv.mx o al teléfono 8421700 ext. 13109.

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