Cuando se trata de rehabilitar a las personas que sufrieron una embolia, intervienen muchos especialista, ya sea fisioterapeutas, enfermeras, terapeutas de lenguaje, cuidadores y hasta familiares. Sin embargo, un equipo de investigación de la University of Calgary ha sumado un robot a esta tarea, que ayudará a diseñar una terapia más precisa para cada paciente, reduciendo el tiempo y el personal necesario para lograrlo.

Este tipo de robots, que poco a poco se incorporan en las terapias físicas, permiten detectar impedimentos originados por las embolia para mejorar el tipo y la intensidad del tratamiento que requiere el paciente, los resultados fueron publicados recientemente por el Canadian Stroke Congress.

Los investigadores realizaron pruebas en 185 sujetos (87 de ellos se estaban recuperando de un embolia y 98 eran personas sanas) usando un robot para ayudarlos a mejorar las sensaciones de sus extremidades, así como la posición en las que se encontraban y se movían, ya que alguien que ha sufrido una embolia normalmente pierde la movilidad de una parte de su cuerpo, no controla muy bien sus movimientos y pierden la sensación y conciencia de su cuerpo. Después de usar este robot, los pacientes afectados por una embolia mostraron mejoría pasados 15 días.

“Por años, los terapistas han sabido que la conciencia de las extremidades es muy importante para que una persona se recupere de la embolia. Sin embargo, es muy difícil cuantificarla. Por lo que la ventaja que ofrecen estos robots ayudantes es identificar los déficits para facilitar cómo debe tratarse al paciente”, dijo el doctor Sean Dukelow, líder de la investigación.

Hasta ahora, los expertos en la rehabilitación, han confiado en su juicio y en escalas subjetivas para ayudar a tratar a uno de estos pacientes, pero gracias a esta nueva tecnología robótica, es posible estandarizar estas mediciones, ya que en palabras del doctor Dukelow, “la conciencia y control del movimiento de nuestros miembros nos permite realizar cosas de la vida cotidiana como tomar una taza de café de una mesa cuando estamos viendo televisión”.

Una de las pruebas consintió en que un asistente robótico moviera el miembro afectado de un paciente a una velocidad y dirección previamente programada, mientras que el afectado tenía que realizar el mismo movimiento en espejo con la extremidad sana, sin poder ver lo que el ayudante robot hacía.

Los resultados arrojaron que entre los recién afectados, 20 por ciento de los pacientes falló en darse cuenta que el robot movía sus miembros y 80 por ciento se tardó mucho en reaccionar al movimiento del robot o tenían grandes dificultades en coordinar los movimientos en dirección y velocidad.

El objetivo de este estudio es diseñar tratamientos más personalizados y ayudar a la terapia tradicional para acelerar un proceso de recuperación que puede llegar a prolongarse durante meses e incluso años.

 

Referencias:

 

“Rehabilitation robots uncover stroke disabilities and improve care: Study”. Heart and Stroke Foundation of Canada.

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