Rosalind Franklin

Rosalind Franklin


En 1962 tres científicos –James Watson, Francis Crick y Maurice Wilkins– obtuvieron el premio Nobel de Fisiología o Medicina por su descubrimiento –una década atrás– de la estructura del ADN. Lo que muchos no saben es que sin la “colaboración” de la química Rosalind Franklin (Londres, 1920) aquel Nobel no hubiese recaído en esta terna de científicos.

En 1953 Franklin se tomó la famosa “Fotografía 51”, diectamente por Raymond Gosling, con la supervisión de Rosalind Franklin, en la que utilizó la difracción de rayos X para capturar la estructura de doble hélice del ADN. Se la enseñó a su compañero de trabajo, que no era otro que el futuro Nobel Maurice Wilkins, que se la mostró sin su permiso a Watson y Crick. El resto es el relato de una de las mayores afrentas de la historia de la ciencia.

Fotografía 51, la primera del ADN

Fotografía 51, la primera del ADN

 

Rosalind Franklin, nació el 25 de julio de 1920, en Notting Hill, Londres, Reino Unido. Nacida en el seno de una eminente familia judía inglesa, fue educada en escuelas privadas donde destacó en todas las materias y deportes.

Franklin fue una investigadora vocacional. A los 17 años y entusiasmada por la ciencia decidió poner su vida al servicio de ella. A los 18 años fue aceptada en la Universidad de Cambridge (Reino Unido) donde se licenció en biofísica a los 21 años. Aunque le fue otorgada una beca de estudios, decidió donarla a los estudiantes refugiados de la Segunda Guerra Mundial.

Tras ganar una beca de investigación en Cambridge y realizar su postdoctorado sobre el uso del carbón, en 1947 viajó a París como investigadora posdoctoral, donde se convirtió en una experta cristalógrafa de rayos X. Ahí estuvo siete años dedicada en cuerpo y alma a la investigación sobre técnicas de difracción de rayos X, que son precisamente con las que ella consiguió revelar la estructura de doble hélice de la molécula.

En 1951 fue aceptada como investigadora en el King’s College de Londres, donde empezó a colaborar en un proyecto de ADN que llevaba meses en vía muerta. Ahí le asignaron a Raymond Gosling (de quien fue supervisora académica) y junto comenzaron a trabajar bajo la dirección de Sir John Randall y a obtener las primeras fotografías por difracción de rayos X de la “forma B” de estructuras paracristalinas de ADN altamente hidratado.

Durante los dos años siguientes, la pareja trabajó junta perfeccionando la técnica de fotografía de ADN mediante difracción de rayos X y obtuvieron las imágenes de ADN más nítidas mediante difracción. Gosling realizó la imagen de ADN por difracción de rayos X identificada como “Fotografía 51”, en 1953.

En abril de ese mismo año la revista Nature publicó el artículo “Estructura molecular de los ácidos nucleicos”. Sin embargo, la sociedad machista le dio la espalda: su autoría no le fue reconocida y quedó relegada a una mera asistente técnica, mientras la gloria se la llevaban Watson, Crick y Wilkins.

Falleció el 16 de abril de 1958, con 37 años de edad, víctima de un cáncer de ovario. Este hecho ha sido citado numerosas veces como la razón por la que su nombre no fue incluido en el olimpo de los científicos: el Premio Nobel no se concede a título póstumo. La verdadera razón puede estar anclada mucho más profundamente en las raíces de una sociedad que sistemáticamente ha dado la espalda al papel protagonista de las mujeres en la ciencia.

Uno de los articulos firmados por Rosalind Franlin aparecidos en la revista Nature del 25 de abril de 1953 es Molecular Configuration in Sodium Thymonucleate

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