Una nueva investigación del Mount Sinai Medical Center en New York, revela que la repetida exposición a la cocaína altera la producción de una proteína, llamada Rac 1, necesaria para el funcionamiento normal del sistema de recompensa del cerebro, fenómeno común en los adictos. Gracias a la investigación emprendida por el grupo del Mount Sinai, se descubrió una forma de bloquear la facilidad con la que la cocaína puede “enganchar” a sus consumidores, de esta forma se vislumbra un nuevo tratamiento contra la adicción a la cocaína.

El estudio publicado en el journal Nature Neuroscience, provee la primera evidencia de cómo la cocaína cambia la forma y el tamaño de las neuronas en un grupo de roedores, afectando el centro de recompensa. Aunque los resultados son preliminares y faltan muchas gestiones para pasar a la experimentación de ratones a humanos, los investigadores creen que estos descubrimientos tienen buenas posibilidades de convertirse en un tratamiento efectivo.

En estado natural, los estímulos que nos ofrecen recompensa son la comida, el afecto, sexo o un pasatiempo, sin embargo, este mismo mecanismo es afectado durante el consumo de drogas, ya que el cerebro no puede dejar de asociarlas con algo placentero, a pesar de que destruya las células neuronales y provoque otras afecciones. Resulta importante inhibir la capacidad de la cocaína de obstruir la producción de Rac 1, ya que asimismo es conocida por estar relacionada con el crecimiento de células nerviosas en los ratones, ratas, monos y humanos.

 “Virtualmente no hay medicinas para tratar la adicción a la cocaína, sólo psicoterapia y algunos tipos de vacunas. La investigación nos da nueva información sobre cómo la cocaína afecta el centro de recompensa del cerebro y como podría ser potencialmente reparado. Este es el primer caso in vivo, en el que fue posible controlar la actividad de la proteína dentro de las células nerviosas y en tiempo real. Nuestros descubrimientos revelan nuevos caminos y objetivos para tratar las adicciones”, dijo Eric Nestler, profesor de neurociencias del Mount Sinai Medical Center

 

Bibliografía:

 

David M Dietz, Haosheng Sun, Mary Kay Lobo, Michael E Cahill, Benjamin Chadwick, Virginia Gao, Ja Wook Koo, Michelle S Mazei-Robison, Caroline Dias, Ian Maze, Diane Damez-Werno, Karen C Dietz, Kimberly N Scobie, Deveroux Ferguson, Daniel Christoffel, Yoko Ohnishi, Georgia E Hodes, Yi Zheng, Rachael L Neve, Klaus M Hahn, Scott J Russo, Eric J Nestler. “Rac1 is essential in cocaine-induced structural plasticity of nucleus accumbens neurons”. (2012) Nature Neuroscience.

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