Cóndor de California


Tres crías de Cóndor de California (Gymnogyps californianus) trasladadas el 26 de junio de la Ciudad de México al Parque Nacional Sierra de San Pedro Mártir, Baja California, se están adaptando satisfactoriamente a su nuevo hogar.

Mimiteh, Ashkii y Nakai se encuentran en un aviario de aproximadamente 7 mil 500 metros cúbicos, el cual también alberga a los mentores de los pollos, cóndores adultos que facilitan el aprendizaje de conductas indispensables para la próxima adaptación y sobrevivencia de las crías al medio silvestre.

La cría de mayor talla, Nakai que tiene un peso de 9.2 kilogramos, ya se encuentra fuera del cajón de crianza se ha reunido con los mentores y presenta excelente comportamiento como animal salvaje. No tiene ningún contacto con los humanos y desde que está fuera del nido no ha vuelto a entrar a éste.

El mediano Ashkii que tiene un peso de 9 kilogramos, se encuentra a unas semanas de ser incorporado en la Voladera, un espacio fuera del nido que les permite hacer sus vuelos cortos pero sin salirse de la jaula, interactuando físicamente con los mentores. A través del vidrio, muestra mucho interés en reunirse con los adultos, mostrando también comportamiento salvaje.

En una visita de trabajo, el Comisionado Nacional de Áreas Naturales Protegidas, Alejandro Del Mazo Maza supervisó el manejo que realiza el equipo que está a cargo del cuidado de los pollos y junto con los veterinarios hicieron pruebas de sangre -cuyos resultados fueron libres de plomo-, tomaron la  temperatura corporal -la cual era la adecuada- y  le colocaron la etiqueta de identificación.

El de menor talla, Mimiteh que tiene un peso de 8,9 kilos, es muy curioso y desconfiado, permanece en el cajón y a la defensiva con cualquier ruido extraño, lo cual es favorable para sobrevivir en el medio silvestre.

Los tres ejemplares presentan la talla corporal de un cóndor adulto, es decir entre 1.10 y 1.20 metros, sin embargo, aún presentan características de crías como son el plumón bajo las plumas que los mantiene a buena temperatura y el color obscuro de su piel.

Siguen sin tener contacto con los humanos con excepción del día que se lava el albergue y se les toman las pruebas de sangre, en estas ocasiones presentan mucha agresividad hacia el humano, lo que indica que el periodo crítico para que los animales puedan crear un vínculo con el hombre (improntación), ya pasó.

Especialistas de la Dirección de Especies Prioritarias para la Conservación de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, informaron que una vez que los pollos estén completamente emplumados, cuenten con la edad suficiente y las condiciones climatológicas en el Parque Nacional Sierra San Pedro Mártir sean favorables, se llevará a cabo su liberación, siempre y cuando su desarrollo y comportamiento, sean óptimos para su incorporación al medio silvestre, lo cual podría suceder en marzo o abril de 2017.

Las crías nacieron en el Zoológico de Chapultepec, hecho que representa un gran avance para la recuperación de esta especie en peligro de extinción.

El Cóndor de California se consideró extinto en México a finales de la década de los 30, permaneciendo inexistente en el medio silvestre de nuestro país durante más de 6 décadas. Derivado de ello, los primeros seis  ejemplares fueron trasladados de los estados Unidos a la Sierra de San Pedro Mártir para su reintroducción en el año 2002.

A través de dicho proyecto, se han reintroducido a México de manera constante nuevos ejemplares, alcanzando hoy en día 35 individuos en buen estado de salud que vuelan libres en el Parque Nacional, incluyendo 6 juveniles nacidos en vida silvestre; 2 en 2012 y 4 en 2015.

La CONANP es la institución que actualmente coordina en México los esfuerzos para la conservación del Cóndor de California a través del Programa de Conservación de Especies en Riesgo (PROCER), y el Programa de Acción para la Conservación de la Especie (PACE): Cóndor de California. Este último con el objetivo de contribuir con la recuperación de la especie en México, fomentar la protección de su hábitat y la supervivencia saludable de las aves reintroducidas para conseguir el establecimiento de una población autosustentable.