Las nuevas técnicas basadas en la clonación de anticuerpos unicelulares revelan una generación de glicoproteínas más efectivas en la neutralización del VIH-1. / Fotolia


La inmunoterapia para combatir el virus del sida con anticuerpos monoclonales, llamados de primera generación, ha fracasado en las terapias contra el VIH y su uso clínico ha quedado descartado.

Ahora, investigadores de la Universidad de Rockefeller en Nueva York (EE UU) han desarrollado un nuevo sistema que potencia el sistema inmune para combatir la enfermedad.

Michel Nussenzweig, autor principal del estudio, apunta a Sinc como “la clonación de anticuerpos de individuos afectados por VIH-1 –que desarrollan potentes neutralizadores serológicos de forma natural– supone una revolución en su tratamiento por el descubrimiento de un gran número de vulnerabilidades del virus en el plasma de estos pacientes”.

Así, los científicos analizaron cómo la carga vírica se reducía utilizando este tipo de anticuerpos en ratones humanizados –roedores a los que se le introducen genes humanos– y primates. Sus conclusiones se publican esta semana en la revista Nature.

Tras obtener estos resultados en animales, se llevó a cabo una primera fase en humanos. Para ello se administró el anticuerpo 3BNC117, que se inserta en los linfocitos CD4 –un tipo de células humanas presentes en la sangre que activan el sistema inmunitario– en 17 individuos infectados con este subtipo de VIH y 12 individuos sanos.

Efectividad demostrada

El equipo de Nussenzweig, que describe el 3BNC117 como “ampliamente neutralizante contra el VIH”, demostró que este anticuerpo era seguro y que la nueva terapia (en la que se les administraron dosis reducidas y de forma progresiva) se toleró bien en los pacientes.

La presencia de 3BNC117 en el plasma sanguíneo del grupo con VIH desapareció de forma más rápida que en el de los no afectados por el virus. Estos datos concuerdan con la reducción de la carga viral en sangre de los 12 infectados hasta 28 días después de aplicarles la infusión de 3BNC117.

Este anticuerpo se unió a las células CD4 –las células preferidas por el VIH para reproducirse– y permitió que el sistema inmune siguiera funcionando al evitar que el virus hiciera copias genéticas.

Para Michel Nussenweig, estos anticuerpos “son eficaces contra el VIH-1. El sistema inmune de huéspedes con resistencia natural al virus puede ser aprovechada en la lucha contra este, al igual que lo ha sido la utilización del anticuerpo CTLA 4 en cáncer de piel”.

“La inmunoterapia debe ser explorada como una nueva modalidad en la prevención, terapia y cura contra el VIH”, concluye el investigador de la Universidad de Rockefeller.

Referencia bibliográfica:

Marina Caskey et al. “Viraemia suppressed in HIV-1-infected humans by broadly neutralizing antibody 3BNC117”. Nature doi:10.1038/nature14411 8 de abril de 2015

(SINC)