Andrés Manuel del Río Fernández, el verdadero descubridor del Vanadio

Andrés Manuel del Río Fernández, el verdadero descubridor del Vanadio


El 10 de noviembre de 1764 nació en Madrid el mineralogista hispano-mexicano Andrés Manuel del Río Fernández, descubridor de un elemento químico que acabaría llamándose vanadio, un metal blando y poco abundante usado en aleaciones.

Lo encontró en 1801 en una mina de Zimapán (México) y lo fue bautizando con diversos nombres (zimapanio, pancromio –por su diversidad de colores– y eritronio –por tornarse rojizo al calentarse–), pero cuando entregó unas muestras a su amigo Alexander von Humboldt para que las analizara el químico francés H. Victor Collet-Descotils le respondieron equivocadamente que solo contenían cromo, así que pensó que su descubrimiento había sido un error.

Tres décadas más tarde, en 1830, el químico sueco Nils Gabriel Sefström redescubrió el colorido elemento y lo denominó vanadio en honor a la diosa de la belleza Vanadis de la mitología escandinava. Al año siguiente, su colega alemán Friedrich Wöhler confirmó que se trataba del mismo elemento que ya había encontrado el científico hispano-mexicano.

Andrés Manuel del Río, tras una productiva vida académica en Europa y Norteamérica, murió el 23 de marzo de 1849 en ciudad de México. Su obra y pensamiento político liberal fueron fundamentales para la construcción de la nación mexicana, cuya independencia de España apoyó.

Este mineralogista fue uno de los fundadores del Palacio de Minería en la capital mexicana, sentando las bases de lo que hoy es el Instituto de Geología de la Universidad Nacional Autónoma de México. También fue miembro de otras muchas instituciones, como la Real Academia de Ciencias Naturales de Madrid, la Sociedad Werneriana de Edimburgo, la Real Academia de Ciencias del Instituto de Francia, la Sociedad Económica y la Sociedad Linneana de Leipzig y la Sociedad Filosófica de Filadelfia, además de ser presidente de la Sociedad Geológica de Filadelfia y del Liceo de Historia Natural de Nueva York.

Su extensa obra científica incluye el descubrimiento y descripción de varias especies minerales, así como el desarrollo de métodos innovadores para la extracción de minerales.