Manglar, Aguadas del Paraje "El Ramonal", RB Calakmul- Conanp

Manglar, Aguadas del Paraje “El Ramonal”, RB Calakmul- Conanp


Los arrecifes y los manglares sirven como una potente barrera de protección natural ante tsunamis y huracanes, y logran que el efecto de éstos sea menos devastador, apuntó Javier Bello Pineda, director del Instituto de Ciencias Marinas y Pesquerías (Icimap) de la Universidad Veracruzana (UV).

Relató que posterior al tsunami acaecido en 2004 que afectó a diversos países de Asia, se observó que las poblaciones tailandesas que tenían barreras de mangle frente a ellas no registraron pérdidas humanas, mientras que las que carecían de éstas resultaron devastadas.

El investigador impartió la conferencia “Redimensionando el Parque Nacional Sistema Arrecifal Veracruzano utilizando tecnología de percepción remota e hidrográfica” dentro del 1er Simposio Nacional “Investigaciones biológicas y sociedad: experiencias de mediano y largo plazo”, realizado por la UV.

 

Javier Bello Pineda

 

Javier Bello comentó que desde 2008 el Icimap trabaja en el monitoreo del Parque Nacional Sistema Arrecifal Veracruzano, y que actualmente los avances son mayores debido a los adelantos tecnológicos y a la disminución de costos de aparatos utilizados.

“Para monitorear los arrecifes trabajábamos con una resolución muy gruesa, ya que los satélites nos proporcionaban imágenes de 30 metros; actualmente, las nuevas tecnologías basadas en drones brindan imágenes de 1.3 centímetros, con las cuales incluso podemos distinguir las cabezas de coral”, compartió.

El investigador explicó que estos avances les permiten monitorear los arrecifes tanto en el espacio para determinar qué tan grandes y complejos son, como en el tiempo para observar si tienen cambios y presentan enfermedades.

Expresó que mientras en países como Estados Unidos los arrecifes son ecosistemas muy estudiados debido a que presentan una gran riqueza de especies de interés comercial para la pesca, en México el Parque Nacional Sistema Arrecifal Veracruzano no ha sido evaluado, a pesar de ser un Área Natural Protegida.

Javier Bello enfatizó que los arrecifes cercanos a la ciudad de Veracruz han sido impactados por el ser humano a través del tiempo, prueba de ello es que gran parte de los edificios del centro histórico están construidos con coral muerto; añadió que la futura ampliación del puerto sin duda tendrá un efecto adverso para este hábitat.

“El Sistema Arrecifal Veracruzano es una zona muy dinámica con una gran resistencia; tan sólo el 35 por ciento de las aguas negras de la zona conurbada Veracruz-Boca del Río reciben algún tipo de tratamiento y el resto es canalizada al mar para que éste se encargue de procesarla, pese a ellos los arrecifes continúan vivos.”