México carece de cultura financiera, hecho que incide negativamente para tener acceso a una mejor calidad de vida a través del crédito en sus diversas modalidades, afirmó el maestro Mauricio Baldi Almaraz.

El director de Educación Financiera de BBVA Bancomer aseveró que el desconocimiento de los beneficios y usos que ofrece la banca nacional es un obstáculo para que la economía presente un mejor desempeño y crecimiento.

Los esfuerzos por incentivar la inclusión financiera han sido constantes; se pasó de 4.3 por ciento de los hogares con una tarjeta de crédito, en 2002, a 23.7 por ciento en 2012, pero hay un rezago importante al acceso de los instrumentos bancarios de ahorro y crédito.

De acuerdo con el Banco Mundial, México es una de las naciones con menores niveles de bancarización, incluso entre los países de América Latina, superado por Colombia, Chile, Brasil y Argentina.

Menos de 28 por ciento de la población de 15 años y más tiene una cuenta de ahorro e inversión en una institución financiera formal, pero un gran porcentaje de las personas adultas ahorra en mecanismos informales; 29 por ciento prefiere guardar su dinero en casa y 25 por ciento en tanda, especialmente.

Baldi Almaraz dictó la conferencia Retos de la educación financiera en México, en el Salón de Usos Múltiples de la Unidad Cuajimalpa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Expuso que 68 por ciento de la población bancarizada no sabe que sus ahorros están protegidos por el seguro a los depósitos del Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB).

La Encuesta Nacional de Inclusión Financiera, realizada por el INEGI en 2012, reveló que 73.4 por ciento no tiene una cuenta de ahorro porque sus ingresos son bajos o variables y a 16 por ciento no le interesa; los otros reportaron como motivos, los requisitos; prefieren otras formas de ahorro o no confían en los bancos.

A la razón por la cual no tienen una tarjeta de crédito, 48.9 por ciento respondió que no le interesa; 23.2 por ciento, por los requisitos y a 19.3 por ciento, no le gusta endeudarse; el resto expuso como causas los intereses altos y que no confían en los bancos.

Independiente del nivel de ingresos todos pueden tener una meta de ahorro, que se logra reduciendo gastos variables.

Entre la población existe un gran rezago en el nivel de conocimientos y capacidades financieras básicas; 69.6 por ciento desconoce lo que es un interés simple; 60.8 por ciento el interés compuesto y 45 por ciento no sabe nada sobre inflación.

79.5 por ciento no lleva un registro de sus gastos; 60.8 por ciento no prevé gastos inesperados y 52.2 por ciento no lleva registros de ambos rubros.

Ante un imprevisto, la falta de educación financiera provoca la descapitalización de los hogares, para resolverlo las personas utilizan el financiamiento de los familiares, en un 67.5 por ciento, o la venta de un bien, en 36.4 por ciento, entre otros mecanismos.

El maestro en Administración de Empresas con especialidad en alta dirección dijo que del 35 por ciento de las personas que tiene cuenta de ahorro, menos de la mitad conoce las condiciones de sus productos financieros y un elevado número no sabe nada respeto a los cobros de los intereses de los productos crediticios.

“El reto es hacer llegar a la población la información sobre las virtudes de la banca nacional y crear programas y campañas que involucren a todo el sector financiero”.

Hasta el momento hay esfuerzos aislados sobre el tema, siendo el más importante la campaña de la Semana Nacional de Educación Financiera organizada por la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

La educación financiera posibilita a la población hacer un óptimo uso de los servicios que brinda la banca para su beneficio personal.

La actividad fue convocada por el Cuerpo Académico Derecho, Administración e Instituciones y coordinada por los doctores Esther Morales Franco, Mariana Moranchel Pocaterra e Ignacio López Sandoval.

(UAM)