Recreación artística del túnel del LHC / Dominguez, Daniel; Brice, Maximilien / CERN

Recreación artística del túnel del LHC / Dominguez, Daniel; Brice, Maximilien / CERN


Este 5 de abril las 10:41 horas, un haz de protones volvió al anillo de 27 kilómetros del Gran Colisionador de Hadrones (LHC, por sus siglas en inglés), seguido a las 12:27 por un segundo haz circulando en dirección opuesta. Estos haces circularon a su energía de inyección de 450 GeV. Durante los próximos días, los operadores del LHC comprobarán todos los sistemas del acelerador antes de incrementar la energía de los haces.

“La misión del CERN es operar aceleradores en beneficio de la comunidad científica en física de partículas”, dijo el Director General del CERN, Rolf Heuer. “Hoy, el corazón del CERN vuelve a latir al ritmo del LHC”.

“La vuelta de los haces al LHC es una recompensa al duro trabajo de muchos equipos de personas”, explicó el Director del Departamento de Haces del CERN, Paul Collier. “Es muy gratificante para nuestros operadores volver al centro de mando para poner en marcha cuidadosamente, paso a paso, el que es efectivamente un nuevo acelerador”.

La parada técnica del LHC ha sido una tarea hercúlea. Se han consolidado unas 10.000 conexiones eléctricas entre los imanes. Se han añadido sistemas de protección de imanes, y los sistemas de criogenia, vacío y electrónica han sido mejorados y reforzados. Además, los haces se configurarán de forma que producirán más colisiones, al empaquetar los protones más cerca unos de otros y reducir el tiempo entre paquetes de 50 a 25 nanosegundos.
“Tras dos años de esfuerzo el LHC está en gran forma”, dijo el Director de Aceleradores y Tecnología del CERN, Frédérick Bordry. “Pero el paso más importante está aún por dar, cuando incrementemos la energía de los haces hasta un nuevo récord”.

Segundo ciclo para el gran acelerador

El LHC entra en su segundo ciclo de funcionamiento. Gracias al trabajo de los últimos dos años, operará a una energía sin precedentes de 6,5 TeV por haz, casi el doble de la anterior temporada. Con las colisiones entre protones a 13 TeV previstas antes de verano, los experimentos del LHC entrarán pronto en territorio desconocido.

El mecanismo de Brout-Englert-Higgs, la materia oscura, la antimateria y el plasma de quarks y gluones forman parte del menú del segundo ciclo de funcionamiento del LHC. Tras el descubrimiento del bosón de Higgs en 2012 por las colaboraciones ATLAS y CMS, los físicos someterán al Modelo Estándar de física de partículas a sus pruebas más exigentes, buscando nueva física más allá de esta teoría bien establecida, que describe las partículas elementales y sus interacciones.

Con imanes superconductores enfriados a la temperatura de -271 °C, cerca del cero absoluto, el LHC es capaz de hacer circular partículas simultáneamente en direcciones opuestas en tubos de vacío ultra-alto y a velocidad cercana a la de la luz. Gigantescos detectores de partículas ubicados en cuatro puntos de interacción a lo largo del anillo, registran colisiones que se generan cuando los haces chocan.

Durante la rutina de operación, los protones dan unas 11.245 vueltas al LHC cada segundo, produciendo alrededor de 600 millones de colisiones por segundo. El centro de computación del CERN almacena más de 30 petabytes de datos de los experimentos del LHC cada año, el equivalente a 1,2 millones de discos Blu-ray.

España es miembro del CERN desde 1983. Es el quinto contribuyente a la organización tras Alemania, Francia, Reino Unido e Italia, con una cuota del 8,28% del presupuesto en 2014. En total, el número de científicos y técnicos españoles que trabaja en el mayor laboratorio de física de partículas del mundo sobrepasa las 500 personas, con más de 70 empresas colaborando.

(SINC)