Convocados por estudiantes de la Maestría en Filosofía de la Universidad Veracruzana (UV) para reflexionar sobre el tema “Periodismo y pensamiento crítico”, comunicadores de la capital del estado coincidieron al señalar que el periodismo veracruzano atraviesa por una crisis profunda debido a factores como inseguridad, autocensura, represión y falta de profesionalismo de quienes ejercen la profesión.

La periodista e investigadora, así como directora de Álef, Sandra Isabel Jiménez Mateos, declaró que en Veracruz se ha combatido persistentemente la actitud crítica durante décadas a partir de la compra de conciencias.

Refirió que el actual gobierno del estado ha practicado diversas formas de contener la crítica, las cuales empezaron con la implantación del terror, al detener a periodistas, como Carlos de Jesús Rodríguez, o incluso a personas que emitían mensajes vía Twitter, como Maruchi Bravo y Gilberto Martínez.

También han querido legalizar la represión, como la implantación de la llamada “Ley Duarte” en la que buscaban crear el delito de terrorismo incluso por la emisión de mensajes en redes sociales, la cual fue desechada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Ahora el gobierno del estado mediante sus operadores, como la exvocera, Gina Domínguez, busca hacerse de sus propios medios de información, y así se nota el caso de su grupo periodístico que apertura medios informativos, mientras que los demás están restringiendo sus gastos por la profunda crisis económica que atraviesa el estado.

Al referirse al asesinato de 14 periodistas veracruzanos desde 2005 y al nulo apoyo de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de Periodistas para frenar el daño hacia este gremio, expresó que la libertad de pensamiento se puede reprimir en gran parte, pero nunca por completo.

Con una extensa experiencia en medios, William Cortés, reportero de la Revista Era, manifestó que esta crisis va de la mano con la objetividad a la que se enfrentan muchos de sus colegas, así como a la inseguridad que ha hecho de los periodistas el blanco fácil de la delincuencia y de los poderes establecidos.

Aunado a ello, subrayó la desaparición de periódicos y revistas, así como la pérdida de empleos. Argumentó que el diarismo no es precisamente una ciencia, mucho menos un dogma, está basado más en lo práctico que en lo teórico.

“Cuando se hace bien, el periodismo representa un gran aporte al pensamiento crítico en la medida que proporciona datos, evidencias, hechos reveladores sobre un tema cuando denuncia y descubre el hilo, es decir, cuando obtiene y comparte conocimientos que se pueden utilizar para tomar una postura al respecto.”

El periodismo de investigación de fondo que parte de las buenas notas diarias y las lleva a otro nivel, tiene algunas de las características de la ciencia social y el pensamiento crítico.

Se vale, dijo, de diversas fuentes, desde entrevistas clásicas, documentos, observación; ofrece diferentes puntos de vista, perspectivas, orienta e interpreta, tiene implicaciones y consecuencias, es decir, hace público y masivo un tema, y en ocasiones coadyuva con su discusión y atención.

“El discurso periodístico de investigación, que no inventa, que se funda en documentos, que no se queda en una sola versión, puede garantizar la construcción de un pensamiento crítico que voltee a ver los problemas de la sociedad provocados por el Estado”, consideró Norma Trujillo Báez, reportera de La Jornada Veracruz.

Nosotros deberíamos ayudar a reconstruir el tejido social que se encuentra tan fracturado, el Estado busca fragmentar la oposición y lograr la univocidad, no podemos negar los problemas cotidianos y visibles con declaraciones, sino dar una respuesta que si bien pueda ser no definitiva, sí bien intencionada, “castiguemos y remediemos lo que está podrido”, expresó.

Ante estudiantes de la Facultad de Filosofía, subrayó que para reflexionar a fondo sobre este tema es necesario tomar en cuenta seis elementos de análisis: una sociedad particular, hechos que encierran un conflicto, periodistas, uso particular de técnica y lenguaje, medios de comunicación que lo difunden y una audiencia que lo recibe y toma una posición sobre lo que escucha.

Al discernir al respecto, el corresponsal de la revista Proceso, Noé Zavaleta, resaltó el control mediático hacia los medios de comunicación, esto con el fin de censurar información que pudiera ser dañina para políticos, autoridades y gobernantes.

También apuntó que ante la crisis de los medios, actualmente se desarrolla una depuración selectiva, sana para el lector e insana para los reporteros que están en riesgo de quedarse sin empleo.

Sostuvo que el uso de Internet se está convirtiendo en una condena, “nos estamos volviendo muy superficiales, vagos, políticamente ineptos y amorfos, es cuando el periodismo crítico o cognitivo se puede ir por los suelos”.

En el Salón Azul de la Unidad de Humanidades, Edith Escalón Portilla, egresada de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación de la UV y maestra en Comunicación de la Ciencia y la Cultura por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente, puntualizó que no hay una lectura crítica ante la homogeneidad y surgimiento de las noticias publicadas por los medios.

Ahondó sobre la importancia y capacidad para discernir sobre la información que nos presentan, posturas y posiciones en la prensa, con el propósito de generar una lectura crítica.