Retrato de James Cook, John Webber, 1780

Retrato de James Cook, John Webber, 1780


James Cook, fue un científico de múltiples actividades, que combinó sus ansias de aventurero, con el trabajo de explorador, cartógrafo y estudioso de la medicina y la botánica. Descubrió Nueva Zelanda, la Gran Barrera de Coral de Australia, y encabezó la expedición polar de 1772-75, la primera en que unos seres humanos cruzaron el Círculo Antártico.

James Cook nació el 27 de octubre de 1728 en el pueblecillo de Marton, condado de Yorkshire, en el Reino Unido, hijo de una familia de humildes labriegos. A los doce años, harto ya de su trabajo como aprendiz de mercería en el puerto de Salth, y animado por las leyendas que contaban los marinos de paso, se escapó para inscribirse de grumete en un barco carbonero; el trabajo era duro y monótono entre Londres y Newcastle. Después, otros viajes a Irlanda y al Báltico le iniciaron en la navegación.

A los 27 años se alistó en la Royal Navy y partió rumbo a América, participando en el sitio de las tropas francesas en Quebec. Allí, por primera vez, Cook demostró su habilidad como cartógrafo, al realizar un mapa del río San Lorenzo de una exactitud asombrosa dados los pocos medios que tenía a su alcance.

El trabajo de Cook se evidencia al comparar un mapa anterior a sus viajes, como el de Mercator, que data de 1650, y los que se realizaron a partir de su trabajo de cartografía.

En el Mercator, los extremos meridionales del hemisferio sur se representan como una inmensa nube con el nombre de Terra Australis Incógnita, lugares que se consideraba tendrían grandes bellezas de la naturaleza, pero de los que no había testimonio en el mundo occidental.

Después de los tres viajes de Cook, realizados entre 1768 y 1779, se define casi completamente el mapa de lo que hoy se denomina Oceanía; probó que sólo una capa de hielo rodea el Polo Sur, y se da certeza de la posición exacta y las características antropológicas y botánicas de Australia, Nueva Zelanda e innumerables islas del Pacífico.

Los diarios del navegante y las versiones escritas en 1773 por un tal doctor Hawkesworth, quedaron como un valiosísimo testimonio de costumbres, de los cuales aún siguen haciendo referencia los estudiosos de los pueblos y culturas de Oceanía.

 

La astronomía de James Cook

James Cook también incursionó en la astronomía, actividad con la que cobró mayor fama en su tiempo, empezando por el trabajo que realizó sobre el eclipse solar del 5 de agosto de 1766, cerca del cabo Ray, en Terranova, hoy Canadá, que publicó en los Philosophical Transactions.

A raíz de ésta observación, Cook recibió en 1768 el mando del buque Endeavour con órdenes de dirigirse al Pacífico para observar el tránsito del Planeta Venus frente al Sol, desde la isla de Tahití (descubierta apenas un año antes, en junio de 1767, por Samuel Wallis). Así, el 3 de junio de 1769 partió en el HMS Bark Endeavour hacia ese destino junto con el astrónomo británico Charles Green y el naturalista sueco Daniel Solander, iniciando también el primer viaje de Cook alrededor del mundo, comisionados por la Royal Societyde Londres.

Observatorio portátil utilizado por el Capitán Cook

Observatorio portátil utilizado por el Capitán Cook

En la isla se instaló un observatorio para el tránsito de Venus, el cual se colocó en el extremo noreste de Matavai Bay, llamada Point Venus. donde se armó una fortaleza y dentro de la misma se instalaron 54 tiendas que albergaban a la tripulación, científicos y oficiales, así como al observatorio, el herrero y una cocina. 

Pero aún cuando se tuvo un cielo despejado, los resultados no fueron los que se esperaban, pues la grabación del momento exacto de las fases fue imposible debido a un fenómeno llamado “efecto gota negra”. Originalmente, se creía que éste efecto provenía de la espesa atmósfera en Venus, pero la nebulosidad era demasiado extensa para que esta fuera la razón.Estudios recientes ahora revelan que en realidad es la turbulencia en la atmósfera de la Tierra lo que lleva a la mancha de la imagen de Venus.

James Cook se mantuvo en la isla durante varios meses, tanto que los diarios de la época mencionaban la convivencia pacífica con los habitantes de la isla.

Ahí Cook forjó una gran amistad con el rey de la isla vecina de Huaheine, quien siguiendo la sus costumbres hizo que los dos intercambiaran sus nombres en señal de hermandad.

 

El descubrimiento de Nueva Zelanda

Meses después James Cook siguió con lo que realmente la interesaba a la corona inglesa, que era “la misión secreta” que se le había encomendado y que se le comentaría hasta que se cumpliese la observación de Venus pasando frente al Sol.

Una «misión secreta» siguió a la de tránsito, e incluía la exploración del Pacífico Sur para encontrar la legendaria Terra Australis Incognita o «tierra desconocida del sur». Lo secreto era para evitar que algún otro país europeo siguiese el mismo rumbo disputándoles lo territorios encontrados.

El británico llegó el 7 de octubre de 1769 a Nueva Zelanda, la isla  denominada “Aotearoa” por los  nativos  Maoríes

A continuación se exploraron 2.000 millas de la costa este de Australia, pudiéndose probar que Australia y Nueva Guinea estaban separadas por mar. La toma de posesión del territorio de Australia tuvo lugar el 28 de abril de 1770, en la bahía llamada Botany Bay, a causa de la gran variedad de vegetación que allí encontraron.

Esta misma bahía fue la escena de la llegada de los primeros convictos que, se trajeron para colonizar el continente dieciocho años más tarde.

El viaje de vuelta hacia Inglaterra fue muy accidentado. En junio de 1770, el Endeavour casi se fue a pique en los arrecifes de coral que bordean el este de Australia, siendo así el primer contacto de los europeos con la Gran Barrera de Coral que está en Australia, el banco coralino más grande del mundo.

 

El remedio contra el escorbuto

En la recta final del viaje hacia Inglaterra, más de la tercera parte de la tripulación murió a causa del escorbuto.

Al volver a Londres, Cook propuso con éxito ante las autoridades marinas la administración reglamentada de zumo de lima a las tripulaciones en alta mar. En sus viajes posteriores sólo un hombre murió de esta enfermedad y con el tiempo se extinguió casi totalmente el escorbuto en la marina inglesa.

 

La llegada al Polo Sur

El navegante disfrutó de poco tiempo de descanso en tierra firme. Fue llamado nuevamente en el otoño de 1771 para preparar otro viaje, esta vez con, órdenes de «completar el descubrimiento del hemisferio sur».

En julio de 1772 partieron el Resolution y el Adventure con una tripulación de 193 hombres y durante muchos meses recorrieron palmo a palmo la costa antártica, esquivando icebergs y aguantando temperaturas polares.

Se dirigieron entonces a Nueva Zelanda e introdujeron en esta tierra animales domésticos y verduras europeas.

Luego volvieron al Polo Sur, el cual circunnavegaron, probando así la inexistencia de la mítica Terra Australis de los mapas antiguos. Volvieron a Inglaterra al cabo de tres años, habiendo recorrido una distancia superior a tres veces la, circunferencia de la Tierra.

El último viaje

Al año siguiente emprendió Cook su último viaje, esta vez para averiguar si existía un pasaje noroeste entre el Pacífico y el Atlántico.

Entre la tripulación figuraba un oficial de apellido Bligh, quien años después resultaría famoso como capitán expulsado en el motín del Bounty.

El primer descubrimiento de este viaje fue el de las islas Sandwich (islas Hawaianas).

A continuación navegaron rumbo a la costa occidental de Norteamérica. Durante el verano de 1778 exploraron a fondo la zona entre Oregón y el estrecho de Bering. pero tropezaron con una capa permanente de hielo que les impidió seguir la búsqueda del legendario pasaje y Cook decidió volver a Hawai.

Poco después de llegar a la isla surgieron tensiones entre la tripulación y los isleños a causa del supuesto robo de una barca auxiliar del Resolution. En la consiguiente reyerta resultó herido mortalmente el capitán al ser alcanzado por una lanza.

James Cook murió el día de San Valentín (14 de febrero) de 1779, a los 51 años.

Heroe nacional

La trágica muerte de Cook le concedió, a título póstumo, la fama de un héroe nacional.Hoy en día el nombre de James Cook perdura en el de un estrecho que separa las dos islas de Nueva Zelanda, en la montaña más alta de este país, en una ciudad de Australia y en un grupo de islas de la Polinesia, así como en la universidad australiana que lleva su nombre.

James Cook

James Cook