Lystrosaurus- Victor O. Leshyk

Lystrosaurus- Victor O. Leshyk


Las extinciones masivas fueron seguidas de periodos de baja diversidad en los que determinadas especies nuevas dominaron amplias regiones del supercontinente Pangea. Así lo apunta un reciente estudio de investigadores de las universidades británicas de Birmingham y Leeds, del CONICET−Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia”, del Museo de Ciencias Naturales y de la Universidad del Estado de Carolina del Norte (Estados Unidos).

Los hallazgos del trabajo, publicado en ‘Nature Communications’, sugieren que las extinciones masivas pueden tener consecuencias predecibles. Asimismo, el estudio proporciona información sobre cómo las comunidades biológicas actuales pueden cambiar en el futuro como resultado de las elevadas tasas de extinción que se registran en estos momentos.

La comunidad científica piensa que las extinciones masivas producen “faunas desastre”, comunidades dominadas por un pequeño número de especies ampliamente expandidas. No obstante, pocos estudios se han llevado a cabo para probar esta teoría, y además han sido limitados, por ejemplo, en cuanto a su alcance, al centrarse en pequeñas regiones.

Con el fin de contribuir a esta disyuntiva, el equipo encabezado por David Button evaluó los cambios a largo plazo en la biodiversidad del supercontinente Pangea. En concreto, analizaron cambios en casi 900 especies animales entre 260 y 175 millones de años, aproximadamente, que abarcan los periodos del Pérmico tardío al Jurásico temprano. Esta etapa fue testigo de dos extinciones masivas y del origen de los dinosaurios y de los vertebrados modernos.

Los resultados ponen de manifiesto que, después de ambas extinciones masivas, las comunidades biológicas no solo perdieron una gran cantidad de especies, sino que también fueron dominadas por especies nuevas y de reciente evolución, lo que generó una baja diversidad en todo el mundo.

Los autores concluyen que estos patrones comunes indicarían que las extinciones masivas tienen influencias predecibles en la distribución de los animales y podrían tener potencial para guiar los esfuerzos de conservación actuales. “Estos patrones compartidos en ambas crisis sugieren que las extinciones masivas tienen influencias previsibles en la distribución de los animales y pueden arrojar luz sobre la pérdida de biodiversidad en ecosistemas existentes”, aseguran.

Referencia bibliográfica:
Button, D. J., Lloyd, G. T., Ezcurra, M. D., y Butler, R. J. (2017). Mass extinctions drove increased global faunal cosmopolitanism on the supercontinent Pangaea. Nature Communications, 8(1), 733.

 

Imagen: Uno de los animales más comunes la extinción masiva al final del Pérmico fue Lystrosaurus/Credit: Victor O. Leshyk