Manifestación por democracia

Manifestación por democracia


En la conmemoración del Día Interncional de la Democracia 2016, Ban Ki-moon, Secretario general de la Organización de las Naciones Unidas afirmó que lo que los seres humanos queremos “no es tan complicado”, pero exige una transformación en el funcionamiento de nuestras economías y nuestras sociedades.

Hace un año -dijo-, los Gobiernos del mundo acordaron una ambiciosa agenda de desarrollo sostenible para los próximos 15 años y ahí se plasamaron los anhelos de la humanidad.

“Las personas quieren alimentos y una vivienda, educación y atención de la salud, y más oportunidades económicas. Quieren vivir sin miedo. Quieren poder confiar en sus Gobiernos y en las instituciones mundiales, nacionales y locales. Quieren que se respeten plenamente sus derechos humanos y exigen, con razón, una mayor participación en las decisiones que afectan a sus vidas”, resumió.

En ese sentido mencionó que cada uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible refleja los deseos fundamentales compartidos por las personas en todo el mundo. “Juntos, los 17 Objetivos constituyen una compleja trama de desafíos, opciones y oportunidades con los que nos encontramos todos los días”, expresó, y enseguida puntualizó que “para tener un futuro mejor necesitaremos respuestas integradas a los desafíos interconectados”.

Refirió que los principios democráticos atraviesan la Agenda como un hilo conductor, del acceso universal a los bienes públicos, la atención de la salud y la educación, pasando por lugares seguros para vivir y oportunidades de trabajo decente para todos.

Mencionó que en el Objetivo 16 se aborda directamente la democracia: exige sociedades inclusivas e instituciones que rindan cuentas.

“Los Objetivos demuestran una dinámica importante: una gobernanza democrática eficaz mejora la calidad de vida de todos y es más probable que el desarrollo humano se afiance si todos tienen voz y voto en su propia gobernanza y pueden participar en los frutos del progreso.

“El objetivo de nuestra nueva Agenda es no dejar a nadie atrás, lo que significa que debemos llegar a aquellos a los que rara vez vemos o escuchamos y que no tienen voz o no tienen a un grupo que hable en su nombre”, agregó.

También advirtió que “la aplicación de los Objetivos debe basarse en una sociedad civil fuerte y activa que incluya a los débiles y a los marginados. Debemos defender la libertad de la sociedad civil para operar y realizar este trabajo esencial.