El 30 de septiembre de 1938, el gobierno nacionalsocialista del III Reich alemán, de Adolfo Hitler, retira la licencia médica a 3,152 médicos judíos que aún ejercían la profesión, de los 9,000 que había en la época.

En esta persecución racial el 90% de los médicos judios son expulsados de la profesión.

Entre 1933 y 1939, salen de Alemania 3,500 médicos judíos, con lo cual éste país pierde también a  eminentes científicos, entre ellos:

El psiquiatra Gustav Schaffemburg, el ginecólogo Ludwig Fraenkel, el higienista Max Neisser, el neurólogo Kurt Goldstein, el Premio Nóbel de Medicina de 1953 Hans Adolf Krebs, el Premio Nóbel de Medicina de 1936 el farmacólogo Otto Loewi, el endocrinólogo Arthur Biedl, el cirujano Rudolf Nissen, y -tal vez- el más reconocido de todos, el psicoanalista Sigmund Freud y su hija Ana.