Temidos y adorados por igual, los reptiles y anfibios están rodeados de enigmas y leyendas que los convierten en animales incomprendidos que son atacados y exterminados por ignorancia y desconocimiento. Numerosas culturas y religiones les han adjudicado mágicos poderes y propiedades malignas.

Antonio Maruri García, responsable legal y asesor del herpetario “Staku-Luhua”, de la Facultad de Biología de la Universidad Veracruzana, apoyado por sus estudiantes, participará el 18 de abril a las 11 horas en el ciclo de actividades de divulgación “Sábados en la Ciencia” que organiza la Academia Mexicana de Ciencias y la Dirección General de Investigaciones de la UV, en el Museo de Antropologia. La entrada es libre.

El Herpetario  ha sido centro de investigación y de observación para más de 30 mil especialistas y estudiantes de todos los niveles especialistas y  estudiantes de todos los niveles.

Se han logrado preservar especies de anfibios y reptiles, sobre todo endémicos de la entidad, que han sido objeto de estudio para desarrollar tesis de licenciatura, maestría y doctorado; además, han sido apreciadas por más de 30 mil personas, lo que favorece a sensibilizar a la sociedad sobre la importancia que tienen estos animales en los ecosistemas, destacó el Antonio Maruri.

La travesía del Herpetario inició con ocho especímenes y a la fecha alberga más de 100, de los cuales 90 por ciento son especies endémicas del estado, precisó el académico.

En diciembre de 2001, a iniciativa de los estudiantes de la Facultad de Biología, se inició el proyecto del herpetario. El principal objetivo era tener un espacio donde se pudiera estudiar a estos organismos, “que desde siempre han sido mal queridos por razones de tipo histórico-cultural”.

El herpetario ha servido como centro de investigación para estudiantes de la Facultad de Biología campus Xalapa, así como para los del Instituto de Neuroetología de la UV

 La UMA

El espacio de estudio de anfibios y reptiles se consolidó en marzo de 2003 como una Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA), con la autorización de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). La finalidad es contribuir a la conservación de anfibios y reptiles de Veracruz en la variedad ex situ, es decir, fuera de su lugar de origen.

A partir de ese momento se denomina al herpetario “Staku-Luhua”, debido a la leyenda de la serpiente totonaca Staku-Luhua, nombre totonaca de la serpiente. Cuenta la leyenda que el sol convirtió a la serpiente en arco iris como agradecimiento a las ofrendas que hacía el pueblo para pedir agua, luz y calor.

Reptiles y anfibios son motivo de tradiciones, mitos y leyendas

La ciencia estudia el valor real de estas especies que aportan importantes beneficios para el ser humano: se han encontrado propiedades anticancerígenas en las proteínas de su veneno; hay ya sueros antiofídicos también a partir de su veneno; los compuestos de la piel de algunos anfibios son antidepresivos o analgésicos sin efectos secundarios.

Asimismo, debido a que para algunas de ellas su dieta se basa principalmente en pequeños roedores, son de utilidad para controlar el crecimiento desmesurado de su población.

Sobre la sensibilización de la sociedad menciona que parten del principio de que el hombre no tiene derecho a extinguir ni despreciar a estas especies: “Queremos llenar el vacío de información que existe en torno a los reptiles y anfibios, enseñar a comprender y respetar estas formas de vida con las que compartimos el mundo”.

Sus esfuerzos entonces van encaminados a que este herpetario sea el número uno en el estado, que albergue la mayor riqueza posible en beneficio de la sociedad veracruzana y de la grandeza de México.

El herpetario es un espacio destinado a la conservación de anfibios y reptiles en cautiverio con fines de exposición, educación o investigación. Cada terrario está ambientado con las condiciones propicias de humedad, temperatura y luz, además de sustratos, troncos y plantas. Su objetivo es lograr el acercamiento de la gente hacia los reptiles y anfibios, así como divulgar su importancia para su conservación.

El herpetario cuenta con un centenar de organismos de casi 40 especies, entre ellas algunas nativas y otras de diversos sitios, aunque el 90 por ciento son especies de Veracruz.

Existen condiciones ambientales principales que influyen en los reptiles: temperatura, luz y humedad. Los reptiles son ectodérmicos, lo que significa que no pueden emitir calor corporal como los mamíferos, por lo cual su temperatura depende del ambiente.

La luz es muy importante para ellos ya que les permite fijar la vitamina D, indispensable para un buen desarrollo y la asimilación del calcio. Finalmente, la humedad varía desde un hábitat a otro, la humedad de una zona tropical es mayor que en una zona desértica.

Todas estas condiciones son proporcionadas según las necesidades de las diferentes especies del herpetario. Por ejemplo, se les proporciona alimento vivo a los animales para que no pierdan el instinto de caza, para esto los encargados del herpetario hacen reproducción de ratas o insectos.

Lo malo, lo bueno, lo mítico

Si bien algunas serpientes son venenosas, lo que ha abonado para que sean rechazadas por la mayoría de la sociedad, “para nosotros como biólogos cualquier ser vivo tiene la misma importancia”, dijo el académico.

Expresó que se trata de organismos que pueden tener un potencial de apoyo para distintas actividades humanas. Como ejemplo citó que en laboratorios del país y del mundo se están desarrollando medicamentos que pueden ayudar a problemas de coagulación, es decir, “tienen un potencial de uso en la medicina”.

Así también, son un factor importante en el control de plagas de roedores, muestra de ello es que en algunas localidades del sur de Veracruz antiguamente tenían como animal de compañía a las boas, que les ayudaban eliminar las plagas de ratones en sus graneros.

En “Staku-Luhua” las especies permanecen en espacios adecuados a la temperatura ambiente que cada una requiere, así como la luz e iluminación.

Además del cascabel tropical de 12 años de edad, es posible apreciar otros ejemplares como la cascabel cola negra, que según reportan los historiógrafos y biólogos es la serpiente que consumió el águila sobre un nopal –leyenda de la fundación de la gran Tenochtitlán.

También se aprecian especies de nauyaca y boa, de las que, incluso, han logrado reproducción. Otros ejemplares peculiares son la mazacoatl (venado-serpiente en náhuatl), falsos coralillos, la serpiente voladora, tortugas e iguanas verde y negra.

El evento es este sábado 18 de abril, a las 11 horas en el Museo de Antropología, la entrada es libre. Mayor información con Adalberto Fox Rivera al correo afox@uv.mx al teléfono 8421700 ext. 13109

(Con información de Karina de la Paz y Gina Sotelo)