Frida en acción

Frida en acción


En las labores de rescate de personas atrapadas entres los escombros después de los dos fuertes sismos que sacudieron a México, destaca el trabajo realizado por los perros de rescate, tanto los entrenados en el país como los que llegaron traídos por cuerpos de auxilio de otras partes del planeta.

Son alrededor de una veintena de canes, que entran y salen de los edificios. Para ellos el olor de la vida humana es el mismo; no distinguen ni les interesan idiomas, idolologías, razas, religiones o cualquier otra tendencia. Sólo buscan a los que todavía viven, para que puedan ser rescatados.

Encomendándose a Dios antes del rescate

Encomendándose a Dios antes del rescate

 

Los perros de rescate son los primeros en entrar, porque pueden escabullirse por donde los humanos no caben y además con su fino olfato pueden detectar a las personas atrapadas e incluso a otras mascotas.

Pero tienen una prioridad: las personas vivas.

Su menor peso y tamaño también reducen el peligro de derrumbe por sus incursiones.

Perros de rescate Evil, Frida y Eco

Perros de rescate Evil, Frida y Eco

 

Las imágenes en México que más se han propalado son las de una perra Golden, llamada Frida, que es parte de los binomios caninos entrenados por la Secretaría de Marina, y Titán, un perro rescatista de la Corporación de Bomberos de Silao, Guanajuato, que ha rescatado al menos a 21 personas en la Ciudad de México.

Pero no son los únicos.

La Secretaría de Mariana, tan sólo, tiene a tres perros hoy ya famosos en todo el país: Frida, Evil y Eco.

De hecho, después del gran sismo del 7 de septiembre, los tres canes trabajaron para el rescate de personas atrapadas entre los escombros en Oaxaca.

Hasta el 11 de septiembre, los canes localizaron en Oaxaca a 53 personas sepultadas entre los escombros, 12 de ellas aún con vida.

Una de las historias que más alcance tuvo de su trabajo en Oaxaca, fue la recuperación del cuerpo de Juan Jiménez Regalado, quien pudo ser ubicado gracias al olfato de los perros. Juan Jiménez fue un policía que trabajaba en el Palacio Municipal de Juchitán cuando se dio el temblor y el inmueble se vino abajo, atrapándolo.

Frida es la de mayor experiencia entre los binomios caninos de la Semar, y hasta antes de los terremotos de septiembre del 2017, en su historial tenía el rescate de 52 personas.

Frida, ha trabajado en diversos desastres, entre ellos los deslaves en Guatemala, el terremoto de Ecuador y el incendio en el torre de Pemex.

 

Los perros rescatistas de todo el mundo

 

Además de los perros de la Semar y de Titán, el Equipo De Búsqueda y Rescate del Condado de Los Ángeles, Estados Unidos (EU), llegó con un par de binomios caninos.

Equipos especializados de protección civil y de rescate de los estados de la República Mexicana como Coahuila, Guanajuato y Jalisco, también aportaron perros de búsqueda y rescate.

Frida, la perra de rescate estrella de la Marina

Frida, la perra de rescate estrella de la Marina

 

Igualmente los cuerpos de rescatistas de Chile y Panama, al menos, aportaron estos animales especializados. De Chile llegó una brigada de 18 rescatistas con dos perros entrenados y material especializado para buscar personas atrapadas debajo de escombros.

De Guanajuato llegó el ya famoso Titán, de la Corporación de Bomberos de Silao; por su parte  Protección Civil y Bomberos de Jalisco enviaron 24 elementos y 3 perros; Seguridad Pública Municipal de Torreón envió a dos perros “Zeus” y “Ágata” y a cuatro de sus elementos especializados en rescate y ubicación de víctimas a la capital.

La Universidad Nacional Autónoma de México, aportó a sus perros de búsqueda, los cuales trabajaron en los rescates desde el primer día, junto con los bomberos de ésta casa de estudios.

Los perros se han convertido en una gran ayuda humana en las tareas de rescate en la Ciudad de México.

En redes sociales los usuarios se han desbordado en elogios para los binomios caninos, vitales en las labores que se llevan a cabo.

 

La protección a los perros

 

A los binomios caninos también se les protege, con visores que les cubren los ojos del humo, el polvo y sustancias tóxicas, así como botines -fabricados incluso con el mismo material ignífugo que visten los bomberos- para cubrirles los delicados cojinetes de sus patas, además de que tienen un arnés, para subir o bajar con un cable.

Los perros de rescate son seleccionados desde cachorros y son sometidos a un riguroso entrenamiento por su olfato, disciplina y resistencia, pero también por su adaptación a trabajar llevando estos aparatosos elementos encima.

En el de los perros de la Semar, estos son entrenados de 12 a 14 meses, para luego cumplir una labor que puede durar entre seis y siete años. Al ser jubilados, los perros son donados al personal de la Marina.

A sus seis años de edad, Frida se encuentra cerca del retiro, de acuerdo al encargado de la sección canina de la Ciudad de México, capitán Israel Monteverde Cervantes.

En el país se cuentan alrededor de 300 binomios caninos trabajando en distintas dependencias y cuerpos de rescate. En la Armada de México se emplean veinte, principalmente de raza labrador y pastor belga, cada uno con su propia función zootécnica. Así como hay perros rescatistas, también hay otros ejemplares que se especializan ya sea en detección de explosivos y identificación de narcóticos.

El agradecimiento de los mexicanos hacia los canes es tan amplio que las redes sociales han sido cubiertas con mensajes en homenaje a estos.