René Drucker

René Drucker


René Raúl Drucker Colín fue un científico, e investigador especializado en Fisiología y Neurobiología, así como un importante divulgador de la ciencia; nació en la ciudad de México el 15 de mayo de 1937.

Estudió Psicología en la Universidad Nacional Autónoma de México, una maestría en la Universidad de Illinois y un doctorado en la Escuela de Medicina de Saskatchewan, Canadá.

En 1984 publicó la primera evidencia de que se podía quitar y poner el reloj biológico del cerebro mediante trasplantes. De ahí derivó su interés por el Parkinson y en 1987 publicó el primer trabajo mundial que muestra la posibilidad de trasplante celular en pacientes con este padecimiento y la mejora de los síntomas.

A principios de los 90, el Doctor Drucker Colín fue pionero a nivel mundial en aplicar las técnicas de inmunoquímica de la proteína “c fos” como una herramienta para estudiar la actividad del cerebro durante el sueño. Con esa técnica se establecieron cuáles grupos neuronales se activan en el Sistema Nervioso Central durante el sueño.

Drucker Colín, inició sus estudios de neurofisiolofía con el doctor Raúl Hernández-Peón, en el Instituto de Investigaciones Cerebrales, A.C. Tras la muerte de Hernández-Peón, en 1968 aceptó una plaza como asistente de investigación en el Departamento de Fisiología, en la Escuela de Medicina, en Saskatchewan, Canadá, donde obtuvo el grado de Doctor en Fisiología, en junio de 1971.

Regresó a México, y fue contratado como investigador asociado al Instituto Miles de Terapéutica Experimental, y como profesor de asignatura en la Facultad de Fisiología de la UNAM, donde además fungió como jefe del Departamento de Psicobilogía de 1972 a 1973.

A partir de marzo de 2002, comenzaron a transmitirse en radio y televisión abierta, sus cápsulas de la serie “Dosis de ciencia”, en las que se describían diferentes fenómenos naturales o inventos, siempre de manera muy clara y sencilla.

René Drucker tambien tuvo la característica de ser un apasionado de los deportes, tanto que en una entrevista con la agencia Conacyt, el investigador reveló que de joven no imaginaba ser científico: .”La mayor parte de los jóvenes la verdad que no tenemos una idea de qué vamos a ser, qué queremos, y nuestro destino siempre tiene que ver un poco con casualidades. Y yo casualmente me convertí en investigador y divulgador de la ciencia”.

Su vocación por la ciencia se definió luego de que acabó la preparatoria y había decidido dejar de estudiar. Después de un par de años de trabajar, en una comida con unos amigos, entre ellos uno que para entonces ya era padre, le preguntó cuánto ganaba. “Tres mil pesos”, dijo Drucker, a lo que su amigo le reviró: “eso gano yo que tengo dos hijas”.

La conversación lo llevó a una reflexión definitiva en su porvenir: “Pensé ‘yo no quiero ser ese señor’, y entonces al salir de ahí decidí que me pondría a estudiar”, refirió en la entrevista

Como docente dirigió más de 50 tesis de Licenciatura, Maestría y Doctorado, como investigador publicó más de 400 artículos de investigación y de divulgación, los cuales han sido citados cerca de 4,000 veces con un índice H de 19. a nivel licenciatura, maestría y doctorado

Falleció el 17 de septiembre, a los 80 años de edad.

Esta es una de sus capsulas de “Dosis de ciencia”