La Autoridad de Regulación de Japón (NRA) contempla elevar la gravedad de la fuga de 300 toneladas de agua radiactiva detectada en un tanque de la central atómica de Fukushima del nivel 1 al 3. La categoría 3 de la Escala Internacional Nuclear y de Sucesos Radiológicos (INES), que incluye ocho niveles de gravedad (de 0 a 7), se define como un “incidente serio”. La NRA ha advertido que consultará con el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) si es apropiado aplicar la escala INES a un suceso acontecido en instalaciones levantadas específicamente para solventar una crisis nuclear que aún no ha sido resuelta.

El accidente en la planta de Fukushima, provocado por el terremoto y el tsunami del 11 de marzo de 2011, fue clasificado como un incidente de grado 7, nivel máximo con el que también se calificó el desastre en la central de Chernóbil en 1986. 

Las aguas radioactivas se han estado moviendo por el Océano Pacífico Occidental, con dirección a China, donde todavía no contemplan esta mancha como una amenaza para las aguas de su jurisdicción.

La  Administración Estatal de Oceanografía (AEO) de China refirió que los últimos datos del monitoreo muestran que la superficie del agua contaminada se amplió, pero que todavía no tiene un impacto inmediato sobre las aguas chinas.

Mientras tanto, toda la actividad pesquera frente a la costa de Fukushima, Japón se suspendió por la filtración del agua radiativa.

Tokyo Electric Power Co. indicó el 20 de agosto que al menos 300 toneladas de agua con un alto grado de radiactividad se fugaron de uno de los tanques de almacenamiento de la planta nuclear Daiichi de Fukushima.

Un día después, el operador de la planta dijo que el agua altamente radiactiva que se fugó del tanque pudo haber fluido hacia el océano Pacífico adyacente a través de canales de drenaje.

Previamente en Seúl, Corea, se dieron protestas frente a la embajada de Japón para denunciar que productos agrícolas y marinos importados de Japón no cuentan con la prueba de radiactividad y  exigiendo detener la importación de productos maritimos de Japón después de que la firma Tokyo Electric Power Co. (TEPCO) de Japón confirmó la fuga de agua radioactiva.