La comunicación de la ciencia va más allá del sólo difundir conocimientos o presentar los avances de –precisamente- la ciencia y la tecnología.

La comunicación de la ciencia incluso “contribuye a formar ciudadanos más conscientes en una sociedad democrática, porque la ciencia para poder realizarse es una empresa democrática, sobre todo”, apunta Manuel Martínez Morales, Director de Comunicación de la Ciencia (DCC) de la Universidad Veracruzana (UV), cuando habla del por qué la institución busca hacer un buen trabajo de este tipo.

Como institución formadora de profesionales, la Universidad Veracruzana tiene entre sus grandes objetivos la formación de ciudadanos más conscientes, que hagan aportes más solidos al crecimiento social. Como ente público, la UV tiene una responsabilidad social con la comunidad que la hace posible y por medio de la comunicación de la ciencia trata de devolverle a la comunidad conocimiento científico para que tenga algún tipo de provecho, que puede ser inmediato, utilitario práctico, o atendiendo a la necesidad de conocimientos, de comprender mejor el mundo en que vivimos, en fin de educarse”.

La comunicación de la ciencia, enfatiza Manuel Martínez, necesita defender esa democracia, la libre circulación de ideas, el libre intercambio de ideas, el juicio por intercambio entre pares, en el cual no tiene cabida el principio de autoridad.

De hecho, desde esta perspectiva brinca la frase de Galileo Galilei: “En materia científica, la autoridad de 100 individuos no vale tanto como el humilde raciocinio de uno solo”, porque la ciencia se construye con eso, con el raciocinio.

La llegada de Sara Ladrón de Guevara a la rectoría de la UV, y su interés manifiesto en la ciencia y su comunicación pública, le dan impulso a la DCC, que es parte de la Dirección General de Comunicación Universitaria, lo que propicia, dice  Manuel Martínez, la formulación de un programa de trabajo para llevar la ciencia, tanto la que se produce fuera como la generado en el interior de la Universidad, hacia públicos prioritarios: los estudiantes de la misma Universidad Veracruzana y quienes tienen poco acceso a la ciencia.Manuel Martínez

Manuel Martínez le toma agrado al trabajo, porque la divulgación de la ciencia, comunicarla, es uno de sus grandes gustos, tanto que desde estudiante consideró que esa era una tarea inherente al quehacer científico.

La propuesta de comunicación de la ciencia en si misma es ambiciosa, por los alcances que se pretenden, con base en lo que significa la “comunicación de la ciencia” y las atribuciones que el Estatuto General de la UV señala a la Dirección del mismo nombre.

Manuel Martínez toma su ejemplar del Estatuto mientras enfatiza: “yo tengo la percepción de que se ha considerado a la Dirección de Comunicación de la Ciencia como como un departamento de servicios, de elaborar productos de divulgación, nada más. Pero las funciones de la DCC son más amplias, sin olvidar la divulgación, claro”.

Y lee:

“La Dirección de Comunicación de la Ciencia es la dependencia responsable de la ejecución y supervisión de las políticas de comunicación de la ciencia, así como de identificar, adecuar, sistematizar y coordinar las acciones existentes y encauzarlas a través de los medios de comunicación, internos y externos, que determine la Dirección General de Comunicación Universitaria”.

Enfatiza: “responsable de la ejecución y supervisión de las políticas de comunicación de la ciencia”.

En ese sentido, la comunicación de la ciencia incluye la divulgación de la ciencia -que es el generar productos dirigidos a la población en general sobre cuestiones científicas, en un lenguaje llano- al igual que la difusión de la ciencia -que se expresa en los textos y otros productos realizados para incluirse en las revistas indexadas o especializadas y en otros medios para hacerlos llegar a sectores que puedan sacar provecho de esos conocimientos -.

 “O sea que sí, también nos va a tocar dar línea y vigilar que las cosas se hagan conforme a lo planeado, porque esta es una actividad que debe realizarse en forma sistemática y con una orientación institucional”, expresa

Se acomoda en la silla y continúa:

–       Un proceso comunicativo necesariamente implica una retroalimentación por parte del receptor y en nuestro caso la retroalimentación será el conocer el impacto que nuestras actividades tengan en lo que son nuestros públicos prioritarios.

Los mecanismos para medir la retroalimentación que cierre el circulo comunicativo están por definirse, pero implicarán más que nada factores cualitativos, por encima de los cuantitativos:

–       Estamos desarrollando un método a partir de un diagnóstico previo, para ver como va cambiando la percepción de ese publico al que vamos dirigidos. Una encuesta lo que te da es una radiografía numérica, que te permite ver una parte sustancial de lo que quieres ver, pero nunca el todo.

Pero además lo que se busca es que aquello que se comunica tenga una pertinencia social, como principio rector de lo que se quiere lograr.

–       La pertinencia social, entendida en un sentido amplio, que satisfaga necesidades del entorno inmediato.

Y ese satisfactor lo enumera en tres sentidos:

  1. Uno muy simplista; se puede pensar en su utilidad practica, como difundir un conocimiento que le va a servir a un campesino para mejorar su producción.
  2. También estamos pensando en el otro extremo, en que hay una necesidad social de conocimiento, en ese sentido queremos conocimiento pertinente.
  3. Pertinencia, incluso, en entretener y divertir.

 

Una anécdota de pertinencia en

la necesidad del conocimiento

 

La primera de las actividades sustantivas de la DCC es el Diplomado en Comunicación de la Ciencia, el cual se preparó desde el rectorado anterior, antes de que Manuel Martínez fuese a tomar posesión del cargo.

Y en este diplomado se tocó un tema tan abstracto y tan mencionado como el bosón de Higgs, y el gran Colisionador de Hadrones, la macroestructura en la que se comprobó –precisamente- la existencia del boson de Higgs, para lo cual invitó a Sergio Lerma, un físico experto en mecánica cuántica y partículas elementales, pero también un gran conocedor “de todo lo que rodea al boson de Higgs”.

A Sergio Lerma el año pasado le sorprendió una llamada telefónica que recibió de una estación radiofónica muy popular (de hecho la más popular de Xalapa, Veracruz, cuyo nombre es “El Patrón” y parte de su concepto es que quienes la escuchan trabajan con un patrón, o propietario).

Pues bien, la sorpresa, más allá del origen de la llamada, fue que lo buscasen para que hablase al publico de esa estación de lo que entonces se rumoraba, que en el Gran Colisionador de Hadrones podría producirse un hoyo negro y que este se tragaría la Tierra y en consecuencia todo lo que hay sobre la misma.

Su sorpresa creció más cuando le dijeron que habían recibido llamadas del público pidiendo que alguien les explicase en forma sencilla qué era el bosón de Higgs, cual es su importancia y la posibilidad de que en el experimento para detectarlo se produjera un hoyo negro, con todo lo terrorífico que esto representaba para la existencia del planeta.

Finalmente no acudió a la entrevista, atemorizado, pero no por el hoyo negro, si no por la forma de cómo explicar esto en palabras llanas.

Aunque también éste pasaje le dio impulso para redactar un artículo de divulgación sobre lo que es bosón de Higgs.

 

Tres ejes rectores en la

Comunicación de la Ciencia

 

El plan de trabajo que preparan en la DCC tiene tres ejes rectores:

  1. Formación de comunicadores y producción de materiales;
  2. Investigación teórica y en el campo sobre la comunicación pública de la ciencia; y
  3. Vinculación y elaboración de proyectos con otros divulgadores y también hacia el exterior, con medios en los cuales canalizar los resultados de éste esfuerzo).

Conoce la visión con la que se construye la Universidad Veracruzana en el actual rectorado, “partir de nuestra tradición para potenciar la innovación” y en ese sentido recuerda que ha estado inmiscuido en los esfuerzos por hacer divulgación de la ciencia desde hace 30 años, tanto al exterior como al interior de la UV, instancia donde en 1985 fue Director General de Investigación y Posgrado, desde donde vio y también alentó los esfuerzos esporádicos y aislados que se hacían, tanto en radio como en textos.

  1. Formación de comunicadores y producción de materiales;
  2. Investigación teórica y en el campo sobre la comunicación pública de la ciencia; y
  3. Vinculación y elaboración de proyectos con otros divulgadores y también hacia el exterior, con medios en los cuales canalizar los resultados de éste esfuerzo).

Los primeros esfuerzos que cristalizaron en la UV fueron la revista “La ciencia y el hombre” aparecida en 1988 y después se hicieron trabajos en radio UV, con lo que el empuje divulgador creció, hasta llegar a lo actual en que se trabaja por la comunicación de la ciencia, incluso con el taller que en este sentido se tiene en la Facultad de Biología, llamado Balam, o el que existe en el Instituto de Neuroetología, para los estudiantes de posgrado y para los investigadores, apunta.

Pero sabe bien que el impacto, finalmente, tanto al interior como al exterior de la UV, está lejos de ser significativo, porque han sido esfuerzos aislados, y por lo mismo enfatiza su interés en hacer algo sistematizado y ordenado, que permita conjuntar esfuerzos y potenciar resultados en toda la Universidad Veracruzana.

Y para que el trabajo se haga con eficacia es que se busca cumplir el primer punto, la “formación de comunicadores y producción”.

Para la formación de comunicadores de la ciencia se realiza el Diplomado de Comunicación de la Ciencia.

–       Queremos formar una red de divulgadores en la Universidad y luego en el estado y, pensando inicialmente solamente en los divulgadores universitarios que todos caminemos en la misma dirección, que la comunicación de la ciencia en Universidad adquiera un rostro institucional, que se sea visible tanto al interior como al exterior y, sobre todo, que tenga un impacto social significativo.

Martín BonfilLa intención es que ese impacto, inicialmente, sea claro y palpable en dos públicos prioritarios, que son los estudiantes de la Universidad Veracruzana y la comunidad inmediata que rodea a la institución.

–       Queremos que la Dirección se convierta en el mediador ente los investigadores y los comunicadores, motivar a los investigadores para que den algo de su tiempo para divulgar sus propios trabajos, no ellos propiamente si no quieren, aunque hay investigadores que son muy buenos divulgadores, que dan conferencias, platicas y demás.

Encarrerado, emocionado y con la visión de cómo darle flujo a los materiales que se generan, prosigue:

–       Que se le de salida, a través de la Dirección por todos estos medios que ya existen en la Universidad: la revista, el radio, las capsulas de televisión, conferencias y demás.

Con este trabajo de divulgación llegar al segundo punto de su eje rector, el hacer investigación en el campo sobre el trabajo de comunicación de la ciencia, que sería una nueva línea de generación de conocimiento en la UV, y mejorar las prácticas de comunicación de la ciencia, compartiendo incluso experiencias con los comunicadores de otros lados.

De hecho, su expectativa es que este tipo de acciones las coordinen dos especialistas en comunicación de la ciencia que ya trabajan en esa dirección y que tienen posgrado; incluso una de ellas obtuvo el premio a la mejor tesis de maestría en comunicación en este 2013. Arrancar en este sentido implica el tener ya varios proyectos definidos y dos trabajos concluidos.

Así llega al tercer eje propuesto, la vinculación tanto al interior como al exterior de la Universidad Veracruzana y refiere los contactos establecidos con la Dirección de Divulgación de la Ciencia de la UNAM, con el ITESO y hacia el interior, con la Universidad Veracruzana Intercultural y la Dirección General de Investigaciones, y los que se buscan, incluyendo vínculos con los medios de información publica, mediante los productos adecuados para hacer llegar los resultados al mayor publico posible.

“La comunicación de la ciencia es un esfuerzo nuevo en la Universidad Veracruzana, pero tenemos trabajos hechos, bases, conocimientos, experiencia, ganas de hacerlo y apoyo, tanto de la Dirección General de Comunicación Universitaria, como de la Rectora, Sara Ladrón de Guevara”, exalta.

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