ProtÓtipo de vehÍculo aéreo no tripulado para monitorear la atmósfera con tecnología de la NASA

ProtÓtipo de vehÍculo aéreo no tripulado para monitorear la atmósfera con tecnología de la NASA


Como solución al monitoreo atmosférico y alternativa a los conocidos globos estratosféricos, la startup Stratodynamics diseñó un vehículo aéreo no tripulado (UAV, por sus siglas en inglés) de ala fija ligero, de bajo costo y con la capacidad de monitorear el clima por periodos largos de tiempo en locaciones designadas a grandes alturas.

 

Este proyecto forma parte del concurso de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) Space Race, cuya finalidad es incentivar el emprendimiento de las startups alrededor del mundo para crear tecnología basada en las patentes que la NASA pone a su disposición. Actualmente el equipo se encuentra en la etapa de semifinalistas en la categoría de Lightweight UAV Sensing and Control System.

En entrevista, Saúl Jacobo Pérez Máynez, ingeniero aeronáutico egresado de la Universidad Politécnica de Chihuahua y único integrante mexicano del equipo, explicó que al ser un concurso internacional los equipos pueden estar conformados por participantes de distintas locaciones como, en este caso, Stratodynamics está conformada por profesionistas de la ingeniería y negocios de México, Estados Unidos y Canadá.

Aprovechamiento de la tecnología

atmosferico con tecnologia de la NASAEn la actualidad, el monitoreo climático se realiza usualmente en la estratósfera con radiosondas lanzadas por medio de globos; sin embargo, muchas de ellas no son localizadas después del descenso. Stratodynamics propone realizar la misma tarea mediante un UAV equipado con una radiosonda, este se lanza desde un globo y se recupera en un sitio específico previamente designado, lo que significa una ventaja económica y la reducción del impacto ambiental que esto causa.

Al cubrir grandes espacios o largos periodos de vuelo, la obtención de datos podría ofrecerse para servicios de telecomunicaciones a bajo costo en comparación con los satélites utilizados. El diseño de este vehículo contempla las condiciones físicas que se presentan a la altura de la estratósfera como lo son las bajas temperaturas y baja densidad de aire. Esta última condición obligó al equipo a diseñar un tipo diferente de ala y cuerpo del vehículo.

“Mi trabajo dentro del equipo ha sido el de apoyar en la parte de diseño aerodinámico e investigación y desarrollo. El proceso de diseño es iterativo, lo que significa que se hace un diseño inicial y se hacen pruebas de su desempeño, se analizan las fallas o puntos débiles y se regresa al diseño para modificarlas y volver a hacer pruebas hasta tener un diseño óptimo para la misión que buscamos”, explicó Pérez Máynez.

Por ahora el equipo está concursando para completar la fase dos y comenzar a desarrollar el plan de negocios para después obtener la licencia de NASA y continuar con pruebas al prototipo. También se buscará colaborar con agencias de monitoreo de clima para crear un producto que sea continuamente refinado y mejorado bajo las necesidades que se vayan presentando. El equipo ha planteado poder cubrir en un inicio la operación del tres por ciento de las radiosondas del mercado, lo que representa un millón de dólares anuales o un total de 11 mil lanzamientos en 15 estaciones de clima al año.

Se espera que este proyecto continúe de forma internacional, por lo que México y sus agencias de monitoreo de clima podrían ser las primeras con las que se comience a trabajar. Actualmente ya se buscan colaboraciones mientras se continúa participando en el concurso que, de resultar ganador, recibirá un premio en efectivo y el financiamiento de inversores para financiar su producto, “se espera tener un producto satisfactorio en 12 o 18 meses”, concluyó Saúl Jacobo Pérez Máynez.

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