2004: Encuentran el hueso de dinosaurio más grande de Eurasia, 1.78 metros

Turiasaurus reiodevensis, dinosaurio


La provincia de Teruel, España, es rica en restos fósiles de dinosaurios, por su suelo rico en carbonato cálcico, material inorgánico que permite la conservación de los restos orgánicos.

Ahí existen varios e importantes yacimientos de dinosaurios, como el Barrihonda, en Riodeva, donde se descubrió en mayo de 2003, un dinosaurio de hace unos 145 millones de años, que fue bautizado como Turiasaurus reiodevensis (el dinosaurio de Teruel encontrado en Riodeva) y que debió pesar unas 40 toneladas, superando los 30 metros de longitud, situándose entre los mayores dinosaurios encontrados en todo el mundo.

El estudio del descubrimiento se entregó y fue publicado en la revista Science, donde los paleontólogos lo describen como un herbívoro de cuello largo y cola larga.

Fue presentado al mundo en el Parque Paleontológico Dinópolis de Teruel el 24 de febrero del 2004 por la Fundación Conjunto Paleontológico Teruel (institución del Gobierno de Aragón encargada del desarrollo e investigación de los recursos paleontológicos en la provincia), con el atractivo de haber desenterrado el húmero más grande de toda Eurasia con 1,78 metros de largo.

El hueso es mayor que el del Paralititan descubierto en Egipto con 1,69 metros y solamente era superado al momento por un húmero del Argentinosaurus, teóricamente de 1,81 metros de longitud, puesto que no se ha encontrado.

Gracias a las investigaciones realizadas sobre los restos se puede deducir que el Turiasaurus reiodevensis vivió durante el Cretácico, media en torno a 35-36 metros de largo y pesaba aproximadamente 50 toneladas; era vegetariano, vivía en grupos y se reproducía mediante huevos, era cuadrúpedo con una garra en las patas delanteras y tres en las traseras, tenía un cráneo muy pequeño y el cuello y la cola muy alargados.

Por aquel entonces la región turolense se hallaba próxima a la costa debido a que la actual Comunidad Valenciana se encontraba sumergida bajo el nivel del mar. Esto permitió la existencia de una vegetación muy exuberante compuesta por coníferas y helechos, además de un clima más caluroso y húmedo que el actual.

La mayoría de los yacimientos turolenses han sido declarados Bienes de Interés Cultural además de ser presentados como candidatos a ser declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El gobierno de Aragón a invertido mucho en la Fundación Conjunto Paleontológico Teruel. En el 2001 se produjo la apertura de Territorio Dinópolis con fines lúdicos y didácticos de interés social, que se ha convertido rápidamente en uno de los atractivos turísticos más importantes de la ciudad por su gran patrimonio paleontológico expuesto.

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