Se calcula que la falta de actividad física provoca cada año 3,2 millones de muertes, apuntó Irina Bokova, Directora General de la Organizción de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), y con motivo del Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz 2017.

Mencionó que ante esto la UNESCO unió fuerzas con la Organización Mundial de la Salud (OMS) para luchar contra los estilos de vida sedentarios, empezando por el fomento de una educación física inclusiva, equitativa y de calidad en las escuelas.

Puntualizó que esto requiere nuevos compromisos y recursos por parte de todos los interesados para formular políticas públicas, especialmente en los ámbitos de la salud, la educación, la planificación urbanística, las infraestructuras y el transporte, así como para trabajar también con el sector privado en la elaboración de leyes, reglamentos y planes nacionales en favor del deporte.

Mencionó que este es el objetivo de la sexta Conferencia Internacional de Ministros y Altos Funcionarios encargados de la Educación Física y el Deporte (MINEPS VI), organizada por la UNESCO, en colaboración con la Federación de Rusia, en Kazán, del 13 al 15 de julio de 2017. “Debemos facilitar la adopción de medidas concretas allá donde se necesiten. Debemos ponernos en movimiento para que el deporte sea una realidad para todos. Esta tarea nunca había sido tan crucial”, puntualizó en este día internacional, el cual -dijo- es una oportunidad para poner de relieve la importancia del deporte para el desarrollo y la paz.

Enfatizó que el deporte es una pasión compartida por mujeres y hombres de todo el mundo. Es un factor del bienestar físico y el empoderamiento social. Es una herramienta para la igualdad, especialmente la igualdad de género, para la inclusión de todos, especialmente los más desfavorecidos. No hay terreno más sólido que el deporte para alimentar los valores que todos compartimos: solidaridad, responsabilidad, respeto, honradez, trabajo en equipo, igualdad, motivación y autoestima… El deporte es un modo de incluir a todos, también los refugiados y los migrantes, de luchar contra los estereotipos, de fortalecer las bases de la paz en unas sociedades saludables.

“En un momento en que el mundo avanza en la aplicación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, debemos hacer todo lo posible por promover el deporte para que nadie quede atrás. Este es el espíritu que anima la Carta Internacional de la Educación Física, la Actividad Física y el Deporte de la UNESCO: velar por el respeto del derecho fundamental a la práctica del deporte de toda mujer y todo hombre sin discriminación. Este mismo espíritu inspira la labor de voluntarios de todo el mundo que promueven el deporte para el desarrollo y la paz, cuyo trabajo reconocemos en este día”, remarcó.