Incendio en la fábrica textil Triangle Shirwaist 25 de marzo de 1911

Incendio en la fábrica textil Triangle Shirwaist 25 de marzo de 1911


Sandra Isabel Jiménez Mateos *

En 1909 el Partido Socialista de los Estados Unidos de América emite una proclama para celebrar el 28 de febrero el primer Día Nacional de la Mujer, en recuerdo de una manifestación de trabajadoras que se realizó en Nueva York en 1857; el hecho tuvo repercusión por todo el territorio de ese país y el festejo de mantuvo hasta 1913, tomando como fecha conmemorativa el último domingo de febrero.

En 1910, probablemente tomando como ejemplo el festejo iniciado en Estados Unidos el año anterior, la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, como parte de la Internacional Socialista, reunida en Copenhague, proclamó el Día de la Mujer, de carácter internacional como homenaje al movimiento en favor de los derechos de la mujer y para ayudar a conseguir el sufragio femenino universal. La propuesta fue aprobada unánimemente por la conferencia de más de 100 mujeres procedentes de 17 países, entre ellas las tres primeras mujeres elegidas para el parlamento finés. No se estableció una fecha fija para la celebración. La propuesta la hizo una mujer socialista y alemana, Clara Zetkin.

Así, en 1911, siguiendo el acuerdo de Copenhague se festejó el Día Internacional de la Mujer por primera vez, el 19 de marzo, en cuatro países: Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza, con mítines a los que asistieron más de 1 millón de mujeres y hombres. Además del derecho de voto y de ocupar cargos públicos, exigieron el derecho al trabajo, a la formación profesional y a la no discriminación laboral.

En ese año ocurrió un hecho funesto que le dio efervescencia al movimiento en pro de los derechos de las mujeres en todo el mundo. Menos de una semana después de la conmemoración, el 25 de marzo, 146 jóvenes trabajadoras (de entre 14 y 23 años), la mayoría inmigrantes italianas y judías, murieron en el trágico incendio de la fábrica Triangle Shirtwaist en la ciudad de Nueva York; en el accidente también fallecieron 23 hombres. Ahí ellas elaboraban “shirtwaists” (blusas), como se llamaba entonces a las camisas para mujer.

La fábrica era un sitio clandestino, por eso el ocupar mayormente a mujeres jóvenes inmigrantes, y estas carecían de cualquier derecho laboral, tanto que no podían siquiera acercarse a hablar con el propietario.

Una de las versiones del origen del incendio, y que fue el informe que rindió el jefe de bomberos, menciona que se originó por una colilla de cigarro mal apagada que tiraron en un recipiente lleno de restos de tela que no se había vaciado en dos meses; las obreras tenían que fumar a escondidas porque ni siquiera tenían permiso para comer.

Por su condición de inmigrantes y lo clandestino de la fábrica recibían bajos salarios y trabajaban largas horas, el sábado en este caso. No tenían derechos, ni protección legislativa o representación laboral. Era la clásica “fábrica clandestina”, a un paso de la esclavitud”.

Las puertas del piso 9 estaban cerradas con llave, una práctica común, para evitar y reprimir movimientos obreros.

Atrapadas detrás de puertas cerradas con llave y fuera del alcance de las escaleras de emergencia, las jóvenes mujeres murieron quemadas o, en su desesperado intento por escapar del calor y las llamas, al saltar de las ventanas del noveno piso de la fábrica. La única escalera de emergencia se desplomó bajo el peso de las mujeres que, aterrorizadas, trataban de huir.

Este suceso tuvo grandes repercusiones en la legislación laboral de los Estados Unidos, y en las celebraciones posteriores del Día Internacional de la Mujer, al tomarse como punto de referencia por las condiciones laborales que condujeron al desastre (ONU).

En el marco de los movimientos en pro de la paz que surgieron en vísperas de la Primera Guerra Mundial, las mujeres rusas celebraron su primer Día Internacional de la Mujer el último domingo de febrero de 1913. En el resto de Europa, las mujeres celebraron mítines en torno al 8 de marzo del año siguiente para protestar por la guerra o para solidarizarse con las demás mujeres.

Como reacción ante los 2 millones de soldados rusos muertos en la guerra, las mujeres rusas escogieron de nuevo el último domingo de febrero de 1917 para declararse en huelga en demanda de “pan y paz”; había una terrible escasez de alimentos y el ejército ruso era derrotado por el alemán en cada encuentro que tenían. Los dirigentes políticos criticaron lo inoportuno de la huelga, pero las mujeres la hicieron de todos modos.

La huelga de las mujeres, junto con la desastrosa campaña que el ejército ruso realizaba en esa Primera Guerra Mundial y el movimiento bolchevique que estalló la revolución rusa de 1917, el Zar Nicolás II se vio obligado a abdicar el 15 de marzo. Ese histórico domingo fue el 23 de febrero, según el calendario juliano utilizado entonces en Rusia, o el 8 de marzo, según el calendario gregoriano utilizado en otros países.

Tras la toma del poder Aleksandra Kollontái fue elegida Comisaria del Pueblo para la Asistencia Pública en el nuevo gobierno y desde ese puesto impulsó que a la mujer rusa se le concedieran igualdad de derechos laborales y prestaciones por maternidad, así como la instalación de guarderías, además de conseguir que se promulgase el derecho al voto de la mujer.

Con ese antecedente en 1920 en Estados Unidos se logra la aprobación de la Decimonovena Enmienda de la Constitución Estadounidense por la que se otorga a las mujeres el derecho al sufragio en este país.

Otro hecho importante en el movimiento por la igualdad de los derechos de la mujer y el hombre, es la adhesión a la defensa de la mujer y de sus derechos de las Naciones Unidas desde su fundación en 1945, cuando se firmó en San Francisco una carta que constituye el primer acuerdo internacional que defiende la igualdad de ambos sexos como derecho fundamental e indiscutible. Desde entonces las Naciones Unidas han tomado innumerables medidas en diferentes campos con el fin de lograr que lo escrito en aquella carta se vea algún día plasmado en la realidad, destacando como ejemplo la declaración de 1975 como “Año Internacional de la Mujer”, así como la adopción de numerosas medidas legislativas, sociales, etc.

Ese mismo año, las Naciones Unidas celebraron el Día Internacional de la Mujer por primera vez, el 8 de marzo, uniéndose a la tendencia que los grupos en defensa de la mujer ya habían adoptado,

Las Naciones Unidas en su historia han desarrollado cuatro conferencias mundiales sobre la mujer, lo que ha contribuido a que la conmemoración sea un punto de convergencia de las actividades coordinadas en favor de los derechos de la mujer y su participación en la vida política y económica.

En diciembre de 1977 la Asamblea General de la ONU proclamó el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer, lo cual potenció en todo el mundo la conmemoración. La fecha fue instaurada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con la finalidad de revisar los avances en cuanto a los derechos de las mujeres, así como de propiciar una reflexión mundial del papel que juegan ellas en la sociedad.

En 1995, la Declaración y la Plataforma de Beijing, por parte de la ONU, marcó una hoja de ruta histórica firmada por 189 gobiernos y estableció la agenda para la materialización de los derechos de las mujeres.
En 2014, la reunión anual de Estados para abordar cuestiones relativas a igualdad de género, de al misma ONU, se centró en los «Desafíos y logros en la aplicación de los Objetivos de Desarrollo del Milenio para las mujeres y las niñas». Las entidades de las Naciones Unidas y las organizaciones no gubernamentales (ONG) acreditadas por ECOSOC debatieron sobre los avances realizados y los retos pendientes para cumplir los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio.

El Día Internacional de la Mujer es cada vez más una ocasión para reflexionar sobre los avances conseguidos, exigir cambios y celebrar los actos de valor y decisión de mujeres comunes que han desempeñado una función extraordinaria en la historia de los derechos de la mujer.

  • Investigadora de la Universidad Veracruzana en el IIESES

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