Encuentran al primer tiburón que no come carne

Tiburón cabeza de pala- Ross Robertson


El tiburón cabeza de pala (Sphyrna tiburo), pariente de los tiburones martillo, es abundante en todo el litoral americano y es conocido por comer otros peces, gambas, cangrejos y caracoles. Hasta ahora se pensaba que mantenía una dieta alta en proteínas y que de forma casual comía también vegetales cuando cazaba.

Sin embargo, un equipo de científicos de la Universidad de California en Irvine y de la Universidad Internacional de Florida (ambas en EE UU), revela que este escualo, de menos de un metro de largo, consume grandes cantidades de algas marinas de manera voluntaria. En total, hasta un 62,1% de su dieta está compuesta por plantas.

A los escualos se les sometió durante tres semanas a una dieta compuesta de algas y de calamares

Los científicos, liderados por Samantha Leigh, de la universidad californiana, comprobaron si estos tiburones no solo consumen las algas, sino si también pueden digerirlas y asimilar los nutrientes de estas plantas marinas. Para ello, los investigadores realizaron un experimento en un acuario especial con cinco ejemplares que capturaron.

Un experimento con dieta vegetariana 

A los animales se les sometió durante tres semanas a una dieta compuesta en un 90% de algas y un 10% de calamares. “Se usaron análisis de digestibilidad, de enzimas digestivas y de isótopos estables para determinar la capacidad de este tiburón de digerir y asimilar el material vegetal”, señalan los autores en su estudio, publicado en la revista Proceedings of the Royal Society B.

Al no tener dientes adaptados a la masticación de las algas, los científicos detectaron ácidos estomacales fuertes para descomponer las células de las plantas.

Los resultados demostraron además que los tiburones asimilaban el carbono de las algas marinas, y que por lo tanto digerían estas plantas con una eficiencia moderada: más del 50% de la materia orgánica de las algas fue digerida por los tiburones.

“Esto tiene implicaciones ecológicas”, recalcan los expertos. Para la gestión de estos frágiles ecosistemas marinos se tendrá que añadir un factor más: unos tiburones omnívoros.

Samantha Leigh con un tiburón

La investigadora Samantha Leigh sosteniendo a un tiburón cabeza de pala durante los experimentos. / Yannis P. Papstamatiou/University of California Irvine

Referencia bibliográfica:

Samantha C. Leigh, Yannis P. Papastamatiou, Donovan P. German. “Seagrass digestion by a notorious ‘carnivore” Proceedings of the Royal Society B 5 de septiembre de 2018

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