Jorge Manzo Denes

Jorge Manzo Denes


¿Porqué quiere usted ser Rector de la Universidad Veracruzana?

Mi vida profesional ha estado estrechamente vinculada a la Universidad Veracruzana desde el inicio de mis estudios de Licenciatura en Biología aquí en Xalapa, allá por el año 1980; esto es, tengo 37 años de formar parte de la vida universitaria. En todo este tiempo, he logrado involucrarme en diversas tareas de gestión, iniciando en la licenciatura en donde empecé a ser el Jefe de Grupo a partir del segundo semestre y durante toda la carrera. Ello me involucró en tareas que iban más allá de mis clases de biología. Posteriormente me fui a otras universidades a hacer mis estudios de maestría y doctorado, e inicié mi vida de científico de las neurociencias, aquí en el país y en universidades del extranjero. Recibí entonces la propuesta de regresar a Xalapa y promover la creación de un instituto de investigación científica en la Universidad Veracruzana, que involucrara el campo de las neurociencias que no existía en ese entonces. Fue así que formé parte del grupo fundador de la entidad conocida como Instituto de Neuroetología (INE), que a la fecha sigue siendo un instituto emblemático de nuestra institución. Una vez conformado el INE, nos dimos a la tarea de crear su programa de Maestría y Doctorado en Neuroetología, ambos fueron fundados y fui por varios años el coordinador de ambos programas, que impulsé para su ingreso al Padrón Nacional de Posgrados de Calidad de Conacyt (PNPC), en donde continúan a la fecha. Mi interés en investigar enfermedades neurales me hizo proponer a un grupo de investigadores la creación una nueva entidad que se encargara de ello; es así como nace el Centro de Investigaciones Cerebrales (CICE), del que a la fecha sigo siendo el director. También propuse la creación, dentro del CICE, del Doctorado en Investigaciones Cerebrales, y gestioné su ingreso al PNPC, reconocimiento que tiene hasta la fecha. En todos esos años también participé como Coordinador Académico de la Secretaría Académica, así como miembro del Consejo Consultivo de Posgrado en la Dirección de la Unidad de Estudios de Posgrado. Esta síntesis me permite exponer que la gestión institucional es algo que me ha acompañado durante toda mi trayectoria en la UV, lo que me ha permitido conocerla a fondo, identificarme y, por supuesto, sentirme orgulloso de su existencia e impacto en la comunidad nacional e internacional. Por ello, en este momento de mi carrera, creo que estoy en el tiempo justo de llevar mi gestión a la mayor responsabilidad institucional de la Universidad Veracruzana, que es la rectoría. En resumen, conozco profundamente a mi institución y cuento con el conocimiento y los deseos de comprometerme para servirla como rector.

 

Por favor describa brevemente (en menos de 400 caracteres) cuales son sus merecimientos académicos que considere que le capacitan para ocupar este cargo.

Mi formación de licenciatura, maestría y doctorado, el reconocimiento del Sistema Nacional de Investigadores (desde 1994), el de la Academia Mexicana de Ciencias (desde 2000), y del PROMEP/PRODEP (desde 2000), me hace un conocedor de los procesos sustantivos de la Institución. He formado investigadores independientes y publicado obra en las neurociencias. Mi experiencia como académico y en la gestión me hace conocedor de la responsabilidad que deseo asumir.

 

Por favor describa brevemente (en menos de 400 caracteres) cuales son sus merecimientos administrativos que considere que le capacitan para ocupar este cargo.

Desde estudiante he estado involucrado en tareas de gestión institucional como jefe de grupo, fundador del INE y su posgrado, fundador del CICE y su posgrado, coordinador en la Secretaría Académica y miembro del Consejo Consultivo de Posgrado. Pero también externamente, ya que he participado en diferentes comisiones de gestión del CONACyT y de la Academia Mexicana de Ciencias.

 

¿Cuál es su visión de la Universidad Veracruzana en este momento?

La Universidad Veracruzana es una de las instituciones públicas de educación superior más importantes del país. A lo largo de sus casi 73 años de historia, ha crecido paulatinamente para atender la alta demanda de educación superior, pero con garantía de calidad de los servicios que ofrece; es así mismo una institución que contribuye al desarrollo del estado, a través de la formación de recursos humanos al más alto nivel, pero también a través de la vinculación social y la promoción y la divulgación de la ciencia y la cultura. En los últimos meses he estado haciendo diagnósticos de su situación a través del análisis de las cifras e indicadores de su desempeño en el ámbito local y nacional; también he escuchado atentamente muchas historias de actores importantes de nuestra comunidad. Eso me ha permitido ver que el desempeño de la UV aún no está en el nivel deseable, por lo que hay una gran cantidad de áreas de oportunidad para mejorar, lo cual es posible mediante el trabajo creativo y colectivo. Estoy convencido de que tenemos a una institución con personal inteligente y talentoso, a partir del cual pueden diseñarse estrategias de mejoras para la recuperación del rumbo, con un proyecto realista, con propuestas prometedoras desde la academia.

 

Si pudiera usted cambiar algo en la Universidad Veracruzana en este momento, de inmediato, ¿qué sería?

Más que un cambio se requiere una consolidación. Pongo dos ejemplos. El primero sobre el crecimiento de la matrícula que venía dándose a razón de un 5% anual en la administración anterior, mientras que en la actual se redujo a menos del 1%. Necesitamos de inmediato recuperar el porcentaje e incluso elevarlo un poco más para hacerle frente a la demanda social de ingreso y permanencia. Todo esto debe hacerse con garantía de que la educación que ofrezca la UV tendrá que ser de calidad, con el reconocimiento de la sociedad y de las instancias certificadoras a nivel nacional e internacional. El segundo es la recuperación de la confianza e identidad institucional. Somos una universidad autónoma y como tal debemos conducirnos. La estrecha relación que actualmente se tiene con el aparato de gobierno ha reducido la credibilidad institucional, y es algo que necesitamos recuperar. También requerimos sentirnos dignos de la institución a la que pertenecemos por lo que esa confianza llevaría a tener una mejor identidad institucional. Que sea un verdadero orgullo pertenecer a esta magnífica comunidad. Pero tenemos aún muchas más cosas a cambiar, como atender de inmediato las problemáticas del modelo educativo; impulsar la descentralización académica y financiera y, por consiguiente, el desarrollo de las regiones; mejorar los procesos administrativos para eliminar trámites innecesarios; entre otras.

 

¿Qué podría usted hacer para mejorar la situación de la Universidad Veracruzana?

Una palabra: gestión. Las mejoras de la universidad pueden ser desde diferentes frentes. Sin embargo, es necesario realizar acciones permanentes de gestión institucional, para recuperar el monto del adeudo ya conocido, para asegurar que los recursos lleguen de manera puntual para cubrir los distintos compromisos y, de manera importante, para realizar diversas acciones de vinculación con los sectores de la sociedad que puedan beneficiarse del talento institucional. Los costos para seguir las presiones actuales han incrementado a un ritmo mayor que las aportaciones que la institución recibe en los subsidios estatal y federal. Esto hace que tengamos el reto de buscar fuentes alternativas de financiamiento de acuerdo a las necesidades de cada una de las diversas áreas del conocimiento. El trabajo de gestión es fundamental.

 

¿Cómo cree usted que debe ser la relación de la Rectoría de la UV con el gobierno del estado?

La relación debe ser cordial y de respeto, con el reconocimiento mutuo de que cada uno tiene tareas sustantivas distintas pero fundamentales para el desarrollo social. El trabajo debe ser autónomo, pero con la convicción de que se persigue el mismo fin de impacto a la población a la que nos debemos.

 

¿Qué haría usted para fortalecer la autonomía de la UV?

Apegarnos a lo que marca la Ley de Autonomía que es muy clara. Necesitamos retomar este valor e impulsar la confianza en lo que esta ley mandata. Es necesario recuperar el valor que tiene, donde se incluye a la Junta de Gobierno y sus atribuciones. Necesitamos conducirnos con ética institucional para que esta autonomía tenga la credibilidad que se necesita. No debemos vulnerarla con acciones de sumisión ante ninguna instancia, pero debemos tener una claridad apropiada de nuestras acciones de autogobierno. La rendición de cuentas en el manejo de los recursos es una actividad intrínseca de la autonomía, por lo que es nuestra responsabilidad exponerla con claridad y transparencia.