El público reunido en el patio central de la Biblioteca Pública “Carlos Fuentes” para la entrega del Premio Nacional al Estudiante Universitario, en el marco de la Feria Internacional del Libro Universitario (FILU), aplaudió largamente la defensa que la rectora de la Universidad Veracruzana (UV), Sara Ladrón de Guevara, hizo este sábado de la libertad de expresión al interior de esta casa de estudios.

            Al entregar los premio referidos, la Rectora aseguró que esta institución es un espacio para todas las voces y donde a nadie se expulsa por expresar sus ideas:

            “A través de estos trabajos de creación, se muestra la voluntad universitaria de que en la formación de nuestros estudiantes se ejerza la posibilidad de la escritura y, con ella, la libertad de expresión”, dijo durante la entrega del Premio Nacional al Estudiante Universitario, que desde hace 10 años se entrega en el marco de la Feria Internacional del Libro Universitario (FILU).

            La Rectora se refirió a versiones sobre estudiantes universitarios que supuestamente fueron expulsados de la universidad por ejercer su derecho a la libertad de expresión y al respecto aseguró que son totalmente falsas: Se constató con la Dirección General de Administración Escolar (DGAE) esta situación y se le informó que no hay registro de ninguna expulsión. Además, Ladrón de Guevara garantizó que no las habrá, si la razón es el ejercicio de la libertad de expresión.

            “La Universidad Veracruzana es el espacio para todas las voces, y este debe ser un respeto total al derecho que tenemos todos los ciudadanos de expresar nuestras opiniones, y como decía Voltaire ‘podré estar en desacuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a decirlo’. Esta debe ser nuestra actitud contra cualquier expresión y de ninguna manera ejercer represión contra estudiantes”.

            En la UV no se reprime la libertad de expresión, por el contrario: “Se trata de una política institucional que fortalece la autonomía de la UV y una actitud personal frente al derecho de todos de expresarse”, subrayó la Rectora. “No podemos, ni las autoridades, ni los colegiados reprimir opiniones así nos sean desfavorables”, añadió.

            En la premiación también estuvieron presentes la Secretaria Académica, Leticia Rodríguez Audirac; el director de la Editorial de la UV, Edgar García Valencia, así como la coordinadora general y el coordinador de Difusión de la FILU, Magali Velasco y Germán Martínez Aceves, respectivamente.

 

Los galardonados

Para esta edición del Premio Nacional al Estudiante Universitario se recibieron 229 trabajos en las tres categorías: Carlos Fuentes, ensayo; Sergio Pitol, relato; y José Emilio Pacheco, poesía.

            En ensayo, el primer lugar fue para el texto Niña ahogada en el pozo, Granada y Newburg, que bajo el seudónimo Eva Uróboros presentó Brianda T. Pineda Melgarejo, de la Licenciatura de Lengua y Literatura Hispánica de la UV.

            El segundo lugar lo obtuvo Nieblas, que bajo el seudónimo Jacobo Rea presentó Dante Anaya Saucedo, de la Facultad de Filosofía y Letras, Colegio de Filosofía, de la UNAM.

            El tercer lugar se asignó a Instantáneas, que bajo el seudónimo Lesbia presentó Cinthia Campomanes Mejía, de la Licenciatura de Lengua y Literatura Hispánica de la UV.

            En la categoría relato, la ganadora fue Flor Karina Ontiveros García, de la Licenciatura en Lengua Francesa de la Facultad de Idiomas de la UV, quien presentó Incubus bajo el seudónimo de Francisca Villa.

            El segundo lugar fue para Ajedrez de bronce, escrito por Zyndi Martínez Luna y que concursó bajo el seudónimo Z. Ruch. La joven estudia Creación Literaria en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, plantel San Lorenzo Tezonco.

            De esta misma institución y programa educativo, pero del plantel Del Valle, participó Manuel Marcos Múgica Saavedra, ganador del tercer lugar con Cinismo o la última y nos vamos, que presentó con el seudónimo de Salaz el Bueno.

            Asimismo, se otorgó una mención honorífica al relato Espiral, que bajo el seudónimo Oriana presentó Oriana Jiménez Castro de la Facultad de Filosofía y Letras (Licenciatura en Lengua y Literatura Hispánica) de la UNAM.

            En poesía, por decisión del jurado, sólo hubo dos ganadoras: Violeta Orozco Barrera, de la Licenciatura en Filosofía de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, de la UNAM, logró el primer lugar con Costa Primera, que concursó bajo el seudónimo de Dalia Coral.

            El segundo lugar fue para Poemas del bosque, amor, agua y fuego, que bajo el seudónimo Believer presentó Nayeli Rodríguez Reyes, de la Licenciatura en Lengua y Literatura de Hispanoamérica de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Baja California, campus Tijuana.

            Para esta edición del premio, el jurado fue conformado por las siguientes personalidades: en ensayo, Nelly Palafox, Édgar García Valencia, y Rafael Toriz, quienes analizaron un total de 31 trabajos; en relato, los lectores de los 121 trabajos fueron Marco Tulio Aguilera Garramuño, Víctor Hugo Vásquez Rentería y Rafael Antúnez; los 77 poemarios recibidos fueron valorados por Nina Crangle, Jorge Lobillo y Diego Salas.

            Los primeros lugares recibirán 10 mil pesos; los segundos, cinco mil, y los terceros, tres mil. Los ganadores del primer lugar en cada categoría leerán sus trabajos tras la ceremonia de premiación.

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