Luce López-Baralt

Luce López-Baralt


Como una velada entre amigos, con música y fraternidad, la filóloga, crítica, historiadora y escritora Luce López-Baralt recibió el Premio Internacional de Ensayo Pedro Henríquez Ureña 2016, que otorga la Academia Mexicana de la Lengua (AML), institución que forma parte de la mesa directiva del Foro Consultivo Científico y Tecnológico.

Reunidos en la sala Manuel M. Ponce, del Palacio de Bellas Artes, escritores y académicos escucharon a la puertorriqueña, quien narró cómo sus vínculos con México y Pedro Henríquez Ureña la han marcado a lo largo de su vida.

Jorge Negrete, por ejemplo, interpretaba para su madre canciones tradicionales de nuestro país, y su formación fue gracias al magisterio intelectual que don Pedro Henríquez Ureña sembró a lo largo del continente americano.

Agradeció el apoyo que ha recibido de nuestro país, especialmente de El Colegio de México, que publicó su primer libro San Juan de la Cruz y el Islam en 1985, además de otras obras como El Kamasutra español.

“Espero que todos mis libros -como San Juan y el Islam, y el Erotismo en las letras hispánicas– queden en esta bella tierra que quiero tanto”, comentó la escritora al Foro Consultivo.

Adolfo Castañón fue el encargado de hablar sobre las bondades de la obra de la reconocida ensayista, quien ha realizado una labor que ha rebasado fronteras y regiones disímbolas, como la cultura hispánica e islámica.

“Ella dio un giro a la investigación filológica hispanoamericana y yo diría hispánica y mundial porque busca detrás del ejercicio poético retórico de Juan de la Cruz, las fuentes y referencias islámicas que documenta de una forma muy detallada y rigurosa, además de hábil e inteligente”, precisó Castañón.

La filóloga ha trabajado en temas hispanoamericanos sobre aspectos de la literatura española, el siglo de oro y la descripción y transcripción de un manuscrito llamado El Kamasutra español que contiene una serie de consejos nupciales que los mozárabes del siglo XV escribieron en una lengua híbrida.

López-Baralt se ocupa, añadió, de la gente expulsada desde un sitio cuya lengua y estatuto jurídico es incierto y riesgoso. Lo que le da a su creación una gran vivacidad.

Jaime Labastida, director de la AML, comentó que, con la nueva galardonada, el Premio adquiere cada vez mayor renombre, que ha reconocido a autores como Emilio Lledó (2014) y Pedro Lastra (2015).

“Pese a tener la unidad del idioma, los hablantes del español estamos aislados, nos hemos metido hasta el dedillo en nuestras tradiciones internas, pero no conocemos lo suficiente lo que sucede en otros países. Nuestro premio contribuye a que se arroje luz sobre personas de altísimo nivel”, apuntó el poeta sinaloense.

El reconocimiento que la Academia Mexicana de la Lengua ofrece a estos autores, ayuda a que su obra sea más conocida y reconocida entre la gente de habla hispana.