Raymond Smullyan


A Raymond Merril Smullyan le decían “El Gandalf de las matemáticas”, tanto por su parecido con el personaje de la zaga “El Señor de los Anillos”, como por su afición a la magia y sus acertijos famosos en todo el mundo que incluían tanto lógica como matemáticas.

Fue matemático, lógico, filósofo, mago, pianista y humorista. Nació en Far Rockaway, en el condado de Queens, New York, Estados Unidos, el 25 de mayo de 1919.

Gran parte de su formación matemática fue autodidacta. De hecho sus estudios fueron un tanto anárquicos, pues tras su paso intermitente por varias universidades, consiguió licenciarse en matemáticas a los 36 años, en 1955, gracias a que la Universidad de Chicago decidió otorgarle el titulo, concediéndoles los créditos correspondientes a un curso de cálculo, el cual nunca cubrió como estudiante, pero en cambio impartía en ese momento. Hasta entonces, trabajó como mago y profesor de música para ganarse la vida.

Desde niño se sintió fascinado por las matemáticas recreativas, en especial por la lógica.

A los trece años se mudó con su familia a Manhattan, donde acudió al instituto Theodore Roosevelt High School, en el Bronx, para tomar cursos especiales de música, otro de sus grandes intereses. Sin embargo, pese a la excelente formación musical, abandonó la escuela, porque el instituto no cubría sus expectativas en otra materia que le apasionaba: las matemáticas.

Esa fue su primer salida de la educación formal y decidió convertirse en autodidacta.

Años después Smullyan ingresó en el Pacific College, de Oregón, pero al poco tiempo se cambió al Reed College, y más tarde se mudó a San Francisco, donde retomó sus estudios de piano.

Esta fue una etapa de su vida llena de confusión, sin saber si orientar su carrera hacia la música o hacia las matemáticas.

Después de algún tiempo regresó a Nueva York, donde con los conocimientos autodidactos adquiridos sobre matemáticas y lógica, creó sus primeros acertijos sobre ajedrez. Sus ingresos en esa época los obtenía trabajando como mago, realizando algunos trucos tradicionales de cartas, y otros de propia invención, mezclados con la lógica matemática, lo que le dio un cierto renombre.

En 1943 decidió retomar la formación reglada, accediendo a la Universidad de Wisconsin, pero un año más tarde se fue a Chicago, donde se matriculó en algunos cursos, los cuales abandonó tras el primer semestre, para seguir su camino como autodidacto, y mantenerse en sus actividades como profesor de música en el Roosevelt College de Chicago.

Después de eso regresó a Nueva York, donde permaneció dos años, trabajando como mago nuevamente.

Una vez más, en 1949, regresó a Chicago para recibir algunos cursos en esa Universidad, mientras continuaba con su carrera como mago.

Su actitud de no mantenerse matriculado constantemente propició que 5 años después, en 1954, continuaba como estudiante en la Universidad de Chicago. En ese año, aún cuando carecía de los créditos suficientes para obtener un título de grado, uno de sus profesores, Rudolf Carnap, lo recomendó para el puesto de profesor en el Dartmouth College, actividad que ejerció desde 1954 hasta 1956, obteniendo su título en 1955.

El dar esos cursos de cálculo, que no había tomado pero que si impartía con precisión, fue lo que propició que las autoridades de la Universidad de Chicago le dieran el titulo universitario.

Después, ya en 1957 entró en la Universidad de Princeton (donde trabajó en la preparación de su doctorado bajo las órdenes de Alonzo Church) y logró éste grado en 1959. Se mantuvo en Princeton hasta 1961.

A partir de 1982 ocupó el cargo de Profesor Emérito de la Universidad de Nueva York, y en el mismo año le fue concedida la Cátedra de Oscar Erwing, como profesor de filosofía en la Universidad de Indiana.

Sus acertijos que lo hicieron famoso comenzó a publicarlos siendo ya profesor de la Universidad de Nueva York (EEUU), siendo el primero ¿Cómo se llama este libro? (1978). De hecho, el primer beso de la que sería su esposa lo consiguió con un rompecabezas.

También trabajó con Alonzo Church (el pionero de la computación) en la preparación de su doctorado.

Una de sus frases celebres fue:

¿Por qué debería preocuparme por la muerte? ¡No es algo que vaya a suceder mientras viva!

– Raymond Smullyan

Algunas de sus obras fueron: ¿La dama o el tigre? (1982) o Alicia en el país de las adivinanzas (1982), Satán, Cantor y el infinito (1995) y The Magic Garden of George B and Other Logic Puzzles] (2015).

En sus libros desafiaba a la intuición, con fantásticos personajes que siempre mentían o siempre decían la verdad (caballeros y bribones, vampiros locos que entienden todo al revés y además siempre mienten, y complicaciones aún mayores). De ahí se podía seguir, página a página, a las paradojas lógicas y los teoremas o las curiosidades del infinito.

Otros de sus trabajos más conocidos son los problemas de ajedrez de análisis retrógrado: Son enigmas de ajedrez que a diferencia de otros, donde se pide razonar cómo ganar la partida en un determinado número de jugadas, los de Smullyan pedían determinar qué sucedió anteriormente en la partida. ¿Cuál fue el último movimiento que se hizo?, por ejemplo. O ¿que pieza capturó a la dama negra? ¿que piezas intervinieron para inmovilizar al rey blanco?. Ese es el tipo de Los misterios de ajedrez de Sherlock Holmes (1979) y otros.

En lo filosófico profundizó en el campo del taoísmo, porque estaba convencido que su filosofía de vida resolvía la mayor parte de los problemas filosóficos y además los integraba con la matemática y la lógica de forma coherente.

Falleció el 6 de febrero de 2017 en Nueva York, Estados Unidos.

Uno de sus enigmas fue:

Un comerciante compra un pájaro por 7 dólares, lo vende por 8, lo vuelve a comprar por 9 y lo vende por 10. ¿Cuál es su beneficio?

A: Ninguno. Ni gana ni pierde
B. Ninguno: pierde 1 dólar
C. 1 dólar
D. 2 dólares

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