Semillas: El Jarocho Cuántico


Miguel A. Escalona Aguilar

Pensemos en la palabra semilla e imaginemos lo que nos evoca, quizás lo primero que se nos venga a la mente, sea lo que usamos para cultivar nuestros alimentos, a lo mejor también pensamos en algún plato, por ejemplo las semillas del pipían, mmh riquísimas, o simplemente como una buena botana, las pepitas (semillas de calabaza) son un deleite y además muy saludables, ¿por qué hablar de lo que podemos imaginar al escuchar la palabra semilla?, porque justo la semilla es algo más que sólo una entidad biológica para multiplicar una planta, una semilla es parte de nuestra cultura, de nuestra historia y de nuestra riqueza biológica.

Las semillas para muchas personas que de una u otra forma producen sus propios alimentos, no son entonces una mercancía que simplemente vas y compras en una tienda y se acabo, para ellas es parte de su forma de vida, vinculada con la cocina, con la naturaleza, con ser comunidad, son algo vivo y en constante evolución y que gracias al intercambio que ocurre, incrementa su riqueza genética y también cultural, es una espiral de cultivar, seleccionar, comer rico, volver a sembrar, eso ha pasado en nuestro país, por al menos 300 generaciones, usted y nosotros somos parte de ello, consciente o inconcientemente.

El presente número del Jarocho cuántico está dedicado a la semillas, nuestras, de ustedes y de todos los mexicanos, semillas diríamos de vida, y ¿por qué escribir un número sobre semillas? porque esta riqueza biológica y cultural están en peligro, eso es lo que nos compartirán las personas que amablemente han contribuido con sus textos, la semilla es alimento que se cultiva y cuida y que evoluciona, dicen nuestros amigas, es un recurso genético valioso, pero también es comida, comida diversa y rica, comida hecha por mujeres, que por desgracia a veces tienen que cumplir más de una jornada para alimentar a su familia, semillas que son por todo ello un derecho humano, un derecho humano que está en nuestra constitución política y que al parecer algunos legisladores no lo tienen presente, privilegiando el interés económico, queriendo modificar leyes internas para cumplir con exigencias e intereses internacionales.

El número completo de El Jarocho Cuántico lo puede ver aquí

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