Un ratón para 3D- Hybridlab, Université de Montréal

Un ratón para 3D- Hybridlab, Université de Montréal


Un sistema exhibido esta semana en la conferencia SIGGRAPH 2015 en Los Ángeles (EE UU) permite interactuar en 3D con cursores de ordenador en escenarios colaborativos.

Según sus responsables, esta técnica no pretende cambiar un formato Word en una experiencia IMAX, sino ofrecer a los diseñadores una oportunidad de navegar por el interior y modificar sus creaciones manipulando objetos con interacciones 3D.

“Nuestra nueva tecnología desafía la noción de qué es y qué hace un cursor”, explica el investigador principal de esta innovación, el profesor Tomás Dorta, de la Escuela de diseño de la Universidad de Montreal (Canadá). “El cursor –añade Dorta– se convierte en un plano de dibujo y de control”.

Estas técnicas implican el uso de tabletas para controlar el cursor, sin la necesidad de utilizar rastreo externo de los movimientos del usuario, permitiendo el uso eventual de otros dispositivos como los teléfonos o relojes inteligentes.

Para la manipulación de los objetos, los usuarios podrán utilizar gestos como pellizcos o cambio de orientación de las tabletas. El cursor se ha probado con el sistema de diseño Hyve-3D, “un ambiente inmersivo a escala real y sin la necesidad de utilizar lentes que permite a los usuarios dibujar en 3D sobre tabletas portables”, explican los autores.

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Un sistema para el diseño y la arquitectura

 

Cuando los diseñadores están realizando un trabajo con este sistema, por ejemplo diseñando una sala de estar, pueden probar diferentes opciones de mobiliario según la escala del espacio y trabajar en los detalles interiores.

Las imágenes inmersivas son el resultado de una ilusión óptica creada por un proyector de alta resolución, una pantalla de tela cóncava esférica de 5 m de diámetro espacialmente diseñado, y un espejo que proyecta las imágenes sobre la pantalla. Técnicas especializadas renderizan la escena 3D en una proyección esférica en tiempo real.

Univalor, la institución de comercialización de la Universidad de Montreal, está soportando el lanzamiento en el mercado del sistema y del cursor 3D a través de la nueva compañía Hybridlab Inc. También están pendientes varias patentes.

“Además de su utilidad para hacer esbozos 3D, creemos que el cursor tiene aplicaciones en un campo más amplio como el diseño arquitectónico. Esto no supone un renacimiento del cursor, sino que es una forma de repensar la forma en la que los humanos interactúan con los ordenadores como parte del proceso creativo”, concluye Dorta.

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