William Gilbert- Wellcome Library

William Gilbert- Wellcome Library


William Gilbert nació en Colchester, Essex, Inglaterra, el 24 de mayo de 1544. Su trabajo científico incluye el haber definido el magnetismo de la Tierra; estudio las propiedades eléctricas de muchos materiales y acuño, precisamente, el término “eléctrica”. Estas mismas observaciones le permitieron asegurar que las estrellas son grandes soles que se encuentran a diferentes distancias de la Tierra y que en torno a los mismos hay planetas girando.

Gilbert se instaló en Londres en 1573 como médico en ejercicio. Pronto consiguió amplia fama como médico y como científico: en 1589 era uno de los comisarios encargados de la dirección de la Pharmacopeia Londinensis, obra que no vio la luz hasta 1618.

Ingresó al colegio de Physicians londinense, donde tendrá la Presidencia de dicho órgano colegiado en torno a 1600. En 1601 fue nombrado médico de la reina Isabel I, la cual falleció en marzo de 1603, más Gilbert fue ratificado en el cargo por el nuevo monarca, Jacobo I Estuardo. Ese mismo año fue nombrado miembro del Real Colegio de Médicos, pero Gilbert murió poco después, el 30 de noviembre de 1603. Fue enterrado en Colchester, donde se le erigió un monumento sepulcral. Falleció probablemente víctima de una gran peste.

Descubrió la inclinación magnética y la acción de la fuerza electrostática de muchas sustancias después de frotarlas. Estudió las propiedades eléctricas del ámbar y del nombre en griego de esta resina fósil acuñó el término “eléctrica”.

Realizó investigaciones experimentales en el campo del magnetismo e imanes entre las cuales determinó la orientación N-S de sus polos como la inclinación magnética; demostró en 1600 el gran magnetismo de la Tierra, de la cual sostuvo- es un gran imán.

Indicó que las estrellas eran soles lejanos rodeados de planetas con fuerzas magnéticas que explican sus órbitas. Para estudiar este problema hizo unas esferas de magnetita y estudió la interacción de éstas con agujas de brújula puestas en diferentes direcciones y distancias.

Observó que en un punto de la esfera había un máximo de atracción de un extremo de la aguja y en el punto opuesto un máximo de atracción del otro extremo. En los distintos puntos de la superficie de la esfera, la aguja siempre se orientaba en una posición definida a lo largo de un círculo máximo que enlazaba las puntas de atracción máxima o polos magnéticos de la esfera.

Este comportamiento era similar al de las agujas de la brújula en los distintos puntos de la Tierra, y Gilbert concluyó que nuestro globo puede ser considerado como un imán gigantesco con sus polos situados cerca de los polos norte y sur geográficos.

El polo de la aguja magnética que queda orientado hacia el norte geográfico se denomina polo norte magnético del imán. El otro polo es el sur magnético.

El norte geográfico de la Tierra es un polo sur magnético debido a que atrae el polo norte de un imán y el polo sur geográfico es un polo norte magnético.

Su obra “De Magnete”, publicada en 1600, está considerada como una de las primeras obras científicas modernas y no es el último de los libros de magia.

Es notable su obra De mundo nostro sublunari philosophia nova, publicada después de su muerte por su hermano (Amsterdam, 1615). En ella, además de defender con vehemencia el sistema copernicano, aventuró como hipótesis que las estrellas fijas pueden encontrarse a diferentes distancias de la tierra, y no en una única esfera.

El sabio renacentista Galileo Galilei, veinte años mayor que él, lo consideraba como el fundador de la ciencia experimental.

El astrónomo alemán Johannes Kepler se inspiró en su idea de una “alma magnética” del Sol y de los planetas para explicar su atracción recíproca.

El científico y teólogo unitario inglés Joseph Priestley consagró a Gilbert como el Padre de la electricidad moderna. La unidad, no legal, de la tensión magnética, se denominó “gilbert”.

En su honor se nombró la unidad de fuerza magnetomotriz en el sistema CGS, que corresponde a la necesaria para hacer pasar un flujo de un Weber en una reluctancia de un Oersted. (1 gilbert = 0,79577 ampere • vuelta)

También se denominó a un cráter de la Luna con su nombre, en reconocimiento a su obra.

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