Paola Cortés Pérez

Los artistas, pintores, músicos y escritores mexicanos deben interesarse y participar en el activismo social del país, subrayó el escultor y grabador Gabriel Macotela, en breve entrevista, minutos después de inaugurar su exposición La Bestia en el Museo de Antropología de Xalapa (MAX).

Comentó que desde muy joven le ha interesado participar –junto con sus amigos más cercanos– en el activismo social, sobre todo en los últimos años que los índices de violencia han incrementado en el país.

“Tenemos una clase política muy fea y de gente horrible, ya tenemos que acabar con esto. Ya no creo en los partidos políticos ni en nada, necesitamos renovar el país éticamente, tener al frente gente con ética, ya no importa de qué partido sean.”

Sin embargo, el también pintor y escenógrafo reconoció que la indolencia, la devastación moral y la desinformación han ocasionado pasividad entre el pueblo mexicano.

“La gente ya no cree en los partidos políticos, todos se han vuelto igual de sucios y corruptos; además tenemos un ejército y una policía horribles. México se ha convertido en un desastre, tenía muchos años que no sentía una devastación como ésta.”

Macotela abundó: “Todos hemos participado en las marchas y movilizaciones, pero creo que necesitamos algo más, tenemos la esperanza de que el pueblo mexicano despierte y cuestione su realidad”.

Una leve esperanza, enfatizó, es la participación –cada vez más numerosa– de los jóvenes en las movilizaciones, “me da gusto verlos muy activos y más conscientes” porque son quienes enfrentarán y propiciarán el verdadero cambio en el país.
Indicó que este despertar de conciencia entre la juventud mexicana se ha dado gracias a las tecnologías de la comunicación y de información, como las redes sociales, que les ayudaron a crear una nueva fuerza social.

“La música, mi otra pasión”
Gabriel Macotela dijo que pese haber nacido en Guadalajara y criarse en una de las ciudades más grandes del mundo, el Distrito Federal, “esta estética de una ciudad de cemento y de hacinamiento ha partido e inspirado mi trabajo”.

La música es uno de los entretenimientos que más disfruta hacer en sus tiempos libres, a tal grado que tiene un grupo de jazz-blues. “Quise ser músico, la música es mi otra pasión”.

También tiene gusto por la arquitectura y por el trabajo urbano, este último lo realiza con sus amigos; además imparte clases y talleres en diferentes instituciones educativas del país.

“Enseño a los jóvenes estudiantes de Arte a hacer maquetas, escultura, dibujo y pintura. Me gusta mucho enseñar, es algo de lo poco que puedo aportar a esta terrible situación social mexicana.”

Por último, compartió que través de sus trabajos artísticos siempre ha tratado de hacer una crítica a la “bestialidad” que sucede en México, específicamente en cuestiones de violencia e inseguridad.