2019, mal año para el clima: El Jarocho Cuántico


El último número de El Jarocho Cuántico anota que 2019 no fue un buen año para el clima planetario ni para distintos climas locales: incendios forestales en varias regiones del mundo, desaparición de glaciares, temperaturas que rompieron los récords al menos de la última década, emisiones de gases de efecto invernadero que marcan un nuevo máximo histórico, y para completar la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de la ONU ante el Cambio Climático, la llamada COP25, que a pesar de que se prolongó dos días más de lo previsto, el pasado 15 de diciembre cerró en Madrid sin acuerdos significativos. Una COP tibia para un clima caliente.

No obstante, hay que resaltar dos hechos positivos. En primer lugar, el surgimiento de un movimiento de jóvenes llamando a gobiernos y empresarios a atender lo que ya no consideran un cambio, sino una emergencia climática. Lo segundo, que tanto esos jóvenes como varios organismos no gubernamentales, reclamaron en Madrid que las políticas públicas atiendan los resultados que emanan de la ciencia alertando sobre el desastre social que significaría para generaciones futuras una elevación de 1.5°C de la temperatura media mundial por encima de los valores preindustriales; reclamo que ciertamente fue anotado en la declaración final de Madrid.

Eso firmaron los representantes de casi 200 países; otra cosa será lo que ocurra de aquí a la COP 26 que se reunirá en Glasgow, Reino Unido, en noviembre de este 2020. Salvo, desde luego, que la presión social orille a los llamados “tomadores de decisiones” a que lleguen a acuerdos efectivos.

El ejemplar completo lo puede ver aquí.

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