Bob Dylan, de la música de protesta al Nobel de Literatura

Bob Dylan en 2012


El 24 de mayo de 1941, en Duluth, Minnesota, EE.UU., nace Robert Allen Zimmerman, como es registrado entonces Bob Dylan, uno de los músicos más representativos del siglo XX en el mundo.

Bob Dylan, además del gran reconocimiento internacional por su música, catalogada como folk, llamada de protesta, obtuvo el premio Nobel de Literatura 2016, y esto sin nunca haber escrito un libro o que existiese siquiera una recopilación de las letras de sus canciones.

Ante esto el gran público se preguntaba, ¿en qué libro voy a leer la poesía de Bob Dylan?.

Lo único que existe es “Tarántula” (1971), un libro con un trabajo experimental de prosa poética, el cual además fue un rotundo fracaso, y una recopilación de sus escritos y dibujos de 1973, que también fueron considerados para darle el reconocimiento.

Tampoco había nada publicado de Robert Allen Zimmerman. Pero además no hubiera variado en nada la decisión del jurado que le otorgó el Nobel, porque éste fue para Bob Dylan, el músico estadounidense, “por haber creado una nueva expresión poética dentro de la gran tradición americana de la canción”, informó en su momento la Academia Sueca.

El reconocimiento fue a la “tradición de habla inglesa” de la poesía de los letristas.

Pero además el Nobel es para Bob Dylan, el artista, más no para Robert Allen Zimmerman, como fue registrado al nacer, el  El nombre artístico lo compuso de la contracción de su nombre original y el complemento Dylan que tomó de otro gran poeta, Dylan Thomas.

A Bob Dylan y su poesía para conocerlo, hay que escucharlo. Aunque lo recomendable es también leerlo.

La secretaria permanente de la Academia Sueca del Nobel de Literatura, Sara Danius, refirió que el premio se entregó porque

“Si miramos miles de años atrás, descubrimos a Homero y a Safo. Escribieron textos poéticos para ser escuchados e interpretados con instrumentos. Sucede lo mismo con Bob Dylan. Puede y debe ser leído”.

Dylan es “un gran poeta en la tradición en lengua inglesa, muy original” y durante 54 años “ha seguido actuando y reinventándose a sí mismo, creando una nueva identidad”, abundó la Fundación Nobel en su sitio web.

Bob Dylan no se presentó a la ceremonia de premiación de los Nobel, de hecho mantuvo un gran silencio sobre el premio, anunciado el 13 de octubre, al grado de que ni siquiera aceptaba los intentos de contacto de la Academia Sueca para comunicarle de forma oficial que se le había otorgado el reconocimiento.

15 días después del anuncio, el 28 de octubre, Dylan se comunicó por teléfono con la secretaria permanente de la Academia, Sara Danius, a quién le dijo: “If I accept the prize? Of course” (¿Qué si aceptó el premio?. Claro que sí).

Y justificó su silencio: “Las noticias acerca del premio Nobel me dejaron sin palabras. Aprecio mucho el honor”, pero no llegó a Estocolmo a recogerlo alegando compromisos previos.

Finalmente Bob Dylan recibió su medalla y diploma del Premio Nobel durante una reunión con miembros de la Academia Sueca en Estocolmo, hasta el 1 de abril de 2017, previo a una gira que tenía por ese país, en una ceremonia completamente privada, en la que no hubo prensa a petición del músico.

Pero la entrega del efectivo con que está dotado el premio -8 millones de coronas suecas, aproximadamente 900.000 dólares- siguió en suspenso, pues es requisito para recibirlo el dar una conferencia la cual debía celebrarse a más tardar el 10 de junio de 2017.

Antes de que le otorgaran el Nobel, Dylan recibió otros prestigiosos galardones, entre ellos un Óscar (en el año 2000, por la mejor canción, Things Have Changed, en la película Wonder Boys), el Príncipe de Asturias de las Artes 2007 y el premio Pulitzer en 2008.

Robert Allen Zimmerman, nació en el seno de una familia judía estadunidense de clase media y comenzó su carrera musical en 1959 tocando en cafeterías de su natal Minnesota. Sus canciones de la década de los 60, como “Blowin’ in the Wind” y “The Times They are A-Changin” se volvieron himnos del movimiento por los derechos civiles y contra la guerra de Vietnam.

Sin duda sus versos en “la respuesta amigo mío, está en el viento” son de los más populares en el mundo, y un emblema de libertad de los sesentas.

“Like a Rolling Stone”, es su canción más conocida, e incluso la revista Rolling Stone la catalogó como la mejor de todos los tiempos y se ubicó en el segundo sitio en la lista estadounidense del Billboard Hot 100. Este que fue su primer sencillo, presentado en 1965, fue interpretada también por Jimi Hendrix y en la década de los 90 resurgió al retomarla los Rolling Stones.

Otra de sus grandes éxitos es la canción Lay Lady Lay, nacida a finales de los 60, la cual fue retomada por más de 40 cantantes y grupos, entre ellos Duran Duran, Everly Brothers y los metales Ministry.

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