Cervantes en su nuevo monumento funerario

La alcaldesa en funciones de Madrid, Ana Botella, inaugura el monumento que alberga los restos de Cervantes. / SINC


“Yace aquí, Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616)”. Así comienza la inscripción de la placa del monumento a Miguel de Cervantes que la alcaldesa en funciones de Madrid, Ana Botella, ha descubierto este jueves 11 de junio en el convento de Las Trinitarias.

Detrás del monumento funerario se colocaron ayer tres urnas con los restos de la denominada ‘reducción número 32’, un conjunto de fragmentos de cráneos, mandíbulas, extremidades, costillas, miles de esquirlas y polvo encontrados este año en una ‘bolsada’ común bajo el enlosado de la cripta.

El conjunto pertenece al menos a 15 individuos (cinco niños, dos mujeres, cuatro varones y otros cuatro indeterminados) y entre ellos figuran Cervantes y su mujer Catalina de Salazar. Así lo explicaron el pasado marzo los autores del hallazgo, un equipo de científicos encabezado por el antropólogo forense Francisco Etxeberría.

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Gráfico de la lápida conmmemorativa en honor de Miguel de Cervantes. / Ayuntamiento de Madrid

“Cervantes fue enterrado aquí, y aquí sigue estando”, aseguraba hoy el experto, quien ha vuelto a destacar “la suma de coincidencias (como el sexo y edad de los individuos analizados respecto a la información documental, la aparición de una moneda y tejidos de la época) y ninguna discrepancia”, detectadas durante la investigación.

Aun así Etxeberría reconoce: “No hemos llegado a ese último escalón, que yo comprendo que sería maravilloso, de individualizar a Cervantes entre los restos encontrados”. Respecto a la posibilidad de cotejar su ADN con alguno de sus parientes, lamenta no haber encontrado el esqueleto entero, con sus seis dientes en la boca y la patología del brazo izquierdo que esperaban observar.

La posibilidad de comparar el ADN mitocondrial de Cervantes con el de sus antepasados maternos enterrados en la iglesia de San Juan Bautista de Arganda del Rey (Madrid)  también “carece de recorrido para afrontar un cotejo genético”, según el antropólogo, al menos con los datos disponibles actualmente.

En cualquier caso los científicos están satisfechos con los resultados de su investigación, que ampliarán ahora analizando “los interesantes restos de niños con raquitismo localizados”, aunque están a la espera de que se completen los pagos por su estudio.

La coordinadora general de las Artes del Ayuntamiento de Madrid, Paloma de Frutos, ha recordado que el presupuesto de la operación se distribuyó en dos fases: una ya cerrada de 12.000 euros para los sondeos con el georradar, y otra “en tramitación y pendiente de rematar administrativamente” de 104.000 euros para todo lo demás, incluyendo las intervenciones en la cripta y las exhumaciones de los huesos.

Con la colocación de los restos de Miguel de Cervantes en la nave de la actual iglesia del siglo XVIII se cumple la voluntad testamentaria del autor de El Quijote. Cervantes, que fue enterrado en la primitiva iglesia el 23 de abril de 1616, expresó en su última voluntad descansar allí en agradecimiento a los Trinitarios que le liberaron de los cinco años y medio de cautiverio en Argel.

Ante las numerosas autoridades militares, eclesiásticas y de la administración que han asistido al acto de inauguración del monumento, la alcaldesa en funciones de Madrid ha subrayado: “Hoy saldamos una deuda de orgullo con el extraordinario legado de historia y cultura de España. Un legado único e irrepetible que compartimos con más de 500 millones de personas en todo el mundo a través de la riqueza común del idioma español. Don Miguel, misión cumplida”.

(SINC)

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