Charlotte Brontë- Irene Cuesta

Charlotte Brontë- Irene Cuesta


Charlotte Brönte, novelista inglesa, autora de la novela Jane Eyere, obra de referencia en la literatura feminista inglesa del siglo XIX, nació el 21 de abril de 1816 en Yorkshire, Gran Bretaña.

Su padre fue Patrick Brönte, clérigo de origen irlandés, rector de Haworth, un pueblo de los páramos de Yorkshire, y de María Branwell, quienes procrearon a seis hijos, cinco mujeres (Emily, Anne, María, Elizabeth y Charlotte) y un hombre (Branwell).

En agosto de 1824, tras la muerte de María Bronwell, el 21 de septiembre de 1821, el clérigo Brönte decide enviar a sus cuatro hijas mayores (María, Elizabeth, Charlotte y Emily) al colegio de Clergy Daughters, en Cowan Bridge, donde las cuatro cayeron enfermas de tuberculosis.

María y Elizabeth volvieron enfermas a Haworth y fallecieron de tuberculosis en 1825. Por este motivo, y por las pésimas condiciones del colegio, la familia sacó a Charlotte y a Emily del internado.

Lo único bueno que tuvo su estancia en ese lugar, fue el que le creó la imagen del infame colegio Lowood que aparece en su novela Jane Eyre.

En 1835, regresó a Roe Head, como maestra, llevando a Emily con ella. En 1842 intentó abrir una escuela privada y, para mejorar su francés, Charlotte y Emily ingresaron en un internado privado de Bruselas, pero la muerte de su tía, que se encargaba de la casa de la familia, les obligó a volver. Emily se quedó como administradora de la casa, mientras que Anne trabajó como institutriz con una familia cerca de York.

Las experiencias que Charlotte vivió en Bruselas le servirían a su regreso para plasmar la soledad, nostalgia y aislamiento de Lucy Snow en su novela Villete (1853).

En otoño de 1845, Charlotte descubrió los poemas que Emily había escrito a escondidas; eso la animó a mostrar sus creaciones y en esa algarabía también Anne mostró sus escritos.

Emily y Anne, con el tiempo, también se convertirían en dos grandes autoras de la literatura inglesa y universal del siglo XIX. Emily es autora de “Cumbres borrascosas” y Anne escribió “Agnes Grey”.

Dueñas ya de su vida, esto las decidió a publicar un libro con las poesías de las tres hermanas, que se editó con el título Poemas por Currer, Ellis y Acton Bell, que salió a la luz pública en 1846, pero del cual tan sólo se vendieron dos ejemplares.

Tras esto Charlotte no se desanimó y en 1847 apareció en las librerías Jane Eyre, firmada bajo el misterioso nombre de Currer Bell; la obra tuvo un éxito inmediato. La novela, que acabaría siendo considerada como una de las obras fundamentales de la literatura inglesa del siglo XIX, narraba las tribulaciones de una joven de origen humilde que acaba trabajando como institutriz.

Encuadrada dentro de la tradición del romanticismo, Jane Eyre da voz a las inquietudes de una mujer que acaba siendo dueña de su destino, por lo que se considera una obra de referencia de la literatura feminista.

Un tiempo después de la publicación de la novela se desveló que su autor era en realidad una mujer, Charlotte Bronte, lo cual también fue un fran impulso para el feminismo de la época.

Tras el éxito sus hermanas se decidieron a publicar sus obras y ese mismo año, meses después, aparecieron  Agnes Grey, de Anne, y Cumbres Borrascosas, de Emily.

En ese tiempo, Branwell, fue despedido de su empleo acusado de haberse enamorado de la mujer de su patrón y empezó a recurrir cada vez más al opio y a la bebida y en 1848 lo encontraron casi a punto de morir.

Quien si falleció ese año fue Emily, que había sido perseguida por la tuberculosis, La misma enfermedad provocó el deceso de Anne en 1849, un año después de publicar su segunda novela, La inquilina de Wildfell Hall.

Tras la muerte de sus hermanas, quedo sola con su padre en Haworth, así que reanudó el trabajo con “Shirley”, primera novela regional inglesa, aparecida en 1849.

Contrajo matrimonio en 1852 con el coadjutor de su padre, Arthur Bell Nicholls, que fue el cuarto hombre en proponérselo.

Su muerte se dio el 31 de marzo de 1855, estando embarazada, en Haworth, de tuberculosis, enfermedad que la persiguió desde el fatífico internado Clergy Daughters.