Cuatro jóvenes mexicanos integran la delegación que participa en la XVII Olimpiada Iberoamericana de Química, y ellos llevan el ánimo de poder obtener muy buenos lugares.

Aunque los cuatro también coincidieron en que enfrentarán una fuerte competencia en Argentina, pues como ellos, el resto de los estudiantes fueron superando las eliminatorias de clasificación en sus respectivos países, lo que los convierte en los mejores alumnos de química de nivel bachillerato en Iberoamérica.
 
Santa Fe, localidad situada en el centro-este de Argentina, será a partir de hoy el punto de encuentro de alrededor de 64 estudiantes menores de 19 años procedentes de Bolivia, Brasil Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, El Salvador, España, Guatemala, México, Paraguay, Perú, Portugal, Uruguay y Venezuela, además el país sede.
 
La competencia constará de un examen teórico y una prueba experimental en las áreas de química orgánica, química inorgánica, química analítica y fisico-química.
 
Julio Gaxiola, uno de los jóvenes participantes, comentó antes de abordar el avión que lo llevaría a Argentina que realizó un gran esfuerzo para quedarse en la selección tras obtener la medalla de oro a nivel nacional y luego dedicar muchas horas al estudio.
 
“Me siento preparado para el concurso y muy orgulloso por representar a mi país a nivel internacional”, dijo el estudiante de 16 años de la Unidad Académica Preparatoria Guamúchil, Sinaloa.
 
Comentó que su participación en la olimpiada desde la etapa estatal lo ha cambiado como estudiante y como persona “ahora estudio más y he desarrollado mi capacidad de aprender. Desde ahora estoy mentalizado para seguir preparándome y poder continuar en la selección en próximo año, pues la siguiente Olimpiada Internacional de Química será en Rusia”
 
Arturo Martínez, de 17 años, originario de Morelia, Michoacán, consideró que durante el entrenamiento que recibió en la Facultad de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México al lado del equipo, adquirió una gran cantidad de conocimientos.
 
El estudiante de  la preparatoria La Salle de Morelia, reconoció que las dos participaciones que lleva en la Olimpiada Nacional de Química le han ayudado a tener una mente más activa en la comprensión de las ciencias, a visualizar lo que quería hacer como proyecto de vida y descubrir sus aptitudes en la investigación.
 
“Cuando entré a la preparatoria no tenía idea de nada y después de mi primera intervención en la olimpiada a nivel estatal, cuando gané bronce en Toluca, Estado de México, me fui fijando metas hasta ganar el oro al año siguiente en Guadalajara, Jalisco. Integré la selección y participé en la Internacional en Washington DC, Estados Unidos, en julio pasado, y luego quedé en el equipo para la iberoamericana en Argentina”.
 
En tanto, con 18 años de edad y tres participaciones en la Olimpiada Nacional de Química, en las que ganó la medalla de oro en cada una de ellas, Carlos Galindo, de Cuernavaca, Morelos,   adelantó que pretende realizar estudios de posgrado y dedicarse a la investigación. En Argentina, donde lleva cabo su primera participación internacional, dijo que aspira a obtener una presea.
 
“Con la Olimpiada todo mi mundo dio un giro, porque me permitió ingresar a la preparatoria que quería y luego a la universidad que siempre soñé y en la que llevo apenas unas semanas. Adquirí en todo este proceso una actitud para estudiar por mi cuenta que no tenía, lo cual valoro mucho”, dijo el egresado de la Escuela de Técnicos Laboratoristas de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos.
 
Por su parte, José Valdovinos, del Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado de Michoacán, calificó como difícil la competencia por el alto nivel de exigencia de los exámenes.
 
Después de dos participaciones con resultados de primer lugar y dos asistencias a etapas internacionales, una en Washington DC y actualmente en Argentina, el joven de 17 años, originario de Lázaro Cárdenas, Michoacán, espera seguir la tradición de México de ganar preseas en esta competencia, de la que ha recibido –dijo-  experiencia, conocimientos y nuevas actitudes frente a los retos académicos.
 
Para Antonia Dosal, coordinadora de la Olimpiada Nacional de Química, que organiza la Academia Mexicana de Ciencias, cada participación que tiene el país a nivel internacional motiva a realizar un buen papel y el deseo es siempre traer las medallas.
 
Sin embargo, lamentó que varios países no respeten el reglamento de competencia, el cual establece que los estudiantes que conforman la delegación nacional no deben rebasar dos semanas de preparación como equipo en la etapa previa a la competencia.
 
“Nosotros damos 15 días de entrenamiento, es solo un impulso ya que ellos deben seguir estudiando de manera individual. Queremos que los jóvenes tengan equilibrio y atención a todas las materias que llevan en el bachillerato. No pretendemos distraerlos de las responsabilidades que tienen en sus escuelas”, dijo.
 
Antonia Dosal añadió que a nivel internacional también han solicitado que los estudiantes no repitan tres o cuatro participaciones, pues se considera un sobre entrenamiento que los coloca con ventaja frente a otros estudiantes, pero que esta petición no ha sido escuchada.
 
Aun así, destacó que desde 1995, cuando se llevó a cabo la primera Olimpiada Iberoamericana de Química, en Argentina, México ha podido obtener medallas en todas las ediciones del concurso.

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